I
Etnografía sahariana
Viví y trabajé en el Trab el-Bidán —la tierra de los hombres blancos—,
la región del Sáhara que se extiende por el sur de Marruecos, Mauritania y Malí,
habitada por las tribus de tradición beréber y árabe. Allí desarrollé un trabajo
de campo sobre los sistemas de medicina tradicional: sus fundamentos filosóficos
en la cosmología islámica, su farmacopea de plantas del desierto, sus diagnósticos
orales y sus rituales terapéuticos. Es una medicina que no separa el cuerpo del
alma ni al enfermo de su comunidad.
II
Espiritualidad contemplativa
Mi práctica espiritual es cristiana en sentido preciso: enraizada en la
tradición contemplativa —los Padres del Desierto, Juan de la Cruz,
Teresa de Ávila, la oración hesicasta— y abierta, por años de convivencia
real, a la tradición sufí de Ibn Arabí, Al-Hallaj y Al-Ghazali.
No como síntesis intelectual sino como experiencia sostenida en el tiempo.
Escribo sobre espiritualidad desde un lugar habitado de verdad, no desde la
biblioteca.
III
Ensayo y poesía
La escritura es para mí un acto de testimonio, no de producción. Los ensayos
piensan en voz alta sobre poder, silencio, política y trascendencia. La
poesía —mi último libro titulado Foresta, meditaciones desde el corazón
del bosque— nació de aprender a detenerse ante un árbol como quien se
detiene ante un interlocutor. Escribo para los lectores que saben buscar,
no para los algoritmos.