La deuda no es solo una cifra. Es, en su forma más concreta, una apropiación del tiempo. Cuando un Estado se endeuda, compromete años que todavía no existen. Promete trabajo, recursos y vidas futuras. Mientras esa promesa se mantiene en cierto equilibrio, el mecanismo permanece invisible; pero cuando la carga crece, deja de ser unaSeguir leyendo «La inmoralidad de la Deuda Pública»
