MANIFIESTO

Hacia una ecología del espíritu y del conocimiento.

Vivimos en un tiempo de ruido, fragmentación y agotamiento. La velocidad de la información ha erosionado nuestra capacidad de contemplar, de escuchar, de pensar con hondura. Frente a esta crisis, este espacio nace como un lugar de resistencia espiritual e intelectual, un territorio donde la palabra vuelve a ser un acto de cuidado.

Aquí convergen la interioridad, la historia, la teología, la salud pública, la antropología médica, la poesía y las epistemologías del Sur. No como disciplinas aisladas, sino como caminos que se entrelazan para comprender la dignidad humana en toda su complejidad.

Este proyecto se sostiene sobre tres convicciones:

  1. La contemplación es una forma de conocimiento. Pensar despacio, escuchar el mundo interior, atender a la fragilidad: todo ello es parte de una epistemología que resiste la lógica extractiva del presente. La contemplación es también abandonarse en Dios, ensimismarse con su Presencia.
  2. La justicia es inseparable de la espiritualidad. La fe, la ética y la política no son compartimentos estancos. La vida interior se vuelve estéril si no se abre al sufrimiento del mundo.
  3. Las ecologías del conocimiento deben ser restauradas. La colonialidad ha empobrecido nuestra manera de comprender la realidad. Este espacio busca tejer puentes entre saberes, tradiciones y experiencias que han sido marginadas.

Este sitio no pretende ofrecer respuestas definitivas, sino abrir preguntas, cultivar lucidez, invitar al silencio, y acompañar procesos de transformación personal y colectiva.

Es un lugar para quienes buscan profundidad sin dogmatismo, espiritualidad sin ingenuidad, análisis sin cinismo, y poesía sin evasión.

Bienvenido a este laboratorio de pensamiento contemplativo y decolonial.

Eje I — Interioridad y contemplación.

  • Espiritualidad (Acompañamiento, consultoría, diálogo interreligioso).
  • Ciencia y fe.
  • Poesía.
  • Contemplación y vida interior.

Eje II — Mundo y justicia.

  • Magreb y Oriente Medio.
  • Antropología médica y salud pública.
  • Derechos humanos.
  • Crisis globales.

Eje III — Humanidad vulnerable.

  • Salud mental.
  • Ética del cuidado.
  • Fragilidad y resiliencia.
  • Narrativas del sufrimiento.

Categorías transversales.

  • Ensayos.
  • Investigación.
  • Crónicas.
  • Reflexiones breves.

Manifiesto Editorial para una obra libre y viva

Este manifiesto nace de una decisión meditada: desplazar el centro de mi trabajo intelectual del libro impreso hacia un espacio propio, abierto y vivo. No es una renuncia, sino una reorientación. No es un gesto de retirada, sino de coherencia.

1. El conocimiento no es mercancía

Creo en el conocimiento como bien común, como tejido compartido, como gesto de hospitalidad. El modelo editorial dominante —saturado, acelerado, regido por lógicas de mercado— no honra la naturaleza contemplativa, crítica y espiritual de mi trabajo. Publicar exclusivamente en mi sitio web me permite liberar mis textos de esa economía del ruido y devolverlos a su vocación original: acompañar, iluminar, dialogar.

2. Recuperar el ritmo propio

La escritura profunda requiere lentitud, escucha y maduración. El circuito editorial exige velocidad, novedad constante y formatos estandarizados. Mi decisión afirma otro tiempo: el tiempo de la elaboración cuidadosa, de la reescritura, de la actualización continua. En mi web, cada texto puede crecer, transformarse, respirar.

3. Un archivo vivo, no un producto cerrado

El libro impreso fija, clausura, inmoviliza. Mi obra, en cambio, es un proceso en curso: un ecosistema que integra espiritualidad, antropología, epistemologías del Sur, poesía y contemplación. Publicar en mi web me permite construir un archivo vivo, donde cada pieza dialoga con las demás y donde el lector puede recorrer caminos, no solo consumir objetos.

4. Acceso libre como gesto ético

Ofrecer mis textos de forma gratuita no es un acto de gratuidad ingenua, sino una postura política y espiritual. Quiero que cualquier persona, independientemente de su situación económica, pueda acceder a mis investigaciones, ensayos y cuadernos. A cambio, invito a quienes puedan y deseen hacerlo a apoyar económicamente este proyecto. La reciprocidad sustituye a la transacción.

5. Autonomía editorial como forma de integridad

Publicar en mi propio espacio me permite cuidar cada detalle: la estructura, el diseño, el aparato crítico, la relación entre textos, la coherencia estética y conceptual. No delego mi obra en plataformas ajenas ni en algoritmos que deciden qué merece ser visto. Recupero la autonomía como forma de integridad.

6. Redes sociales como puentes, no como hogares

Las redes no serán el lugar de mi obra, sino el camino que conduce a ella. Allí compartiré fragmentos, intuiciones, invitaciones. Pero el corazón de mi trabajo permanecerá en mi sitio web, donde puede ser leído sin distracciones, sin ruido, sin la lógica de la inmediatez.

7. Un compromiso con la comunidad lectora

Esta decisión no busca aislarme, sino acercarme. Quiero construir una comunidad que lea con calma, que dialogue, que acompañe el proceso. Mi web es un espacio de encuentro, no un escaparate. Un lugar donde la lectura sea una práctica espiritual y humanística.

Este manifiesto es una declaración de independencia editorial, pero también un acto de fidelidad: fidelidad a mi obra, a mis lectores y a la visión que me guía.

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Gracias por llegar hasta aquí. Si deseas iniciar un proceso de acompañamiento, compartir una inquietud, proponer una colaboración o simplemente abrir un espacio de diálogo, puedes escribirme a través del formulario. Leo cada mensaje con atención y respondo con la mayor claridad posible.

Mi enfoque no es terapéutico ni directivo. Acompaño desde la escucha, el discernimiento y la presencia, integrando tradición espiritual, filosofía y experiencia interior. Cada proceso tiene su ritmo, y mi tarea es sostener un espacio donde la verdad pueda emerger sin prisa.

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