El misticismo en la actualidad

En las últimas décadas, el misticismo ha experimentado una notable reconfiguración, desplazándose de los confines de las tradiciones religiosas establecidas hacia espacios más fluidos y plurales. Este fenómeno no solo refleja cambios socioculturales, sino también la búsqueda de sentido que persiste en sociedades marcadas por la aceleración tecnológica y la fragmentación de identidades. El presente artículo explora las principales manifestaciones del misticismo actual, sus raíces históricas y su intersección con la salud pública y la antropología, incluyendo la dimensión mística de las tres grandes religiones monoteístas: judaísmo, cristianismo e islam.


1. Revalorización de prácticas ancestrales

1.1. De lo tribal a lo urbano

A medida que la globalización facilita el intercambio cultural, prácticas místicas originarias de comunidades indígenas y orientales —meditación, ayuno ritual, danza chamánica, canto de mantras— encuentran nuevos adeptos en Occidente. Estas tradiciones son reinterpretadas bajo la óptica del bienestar integral, integrando conceptos de energía, sanación y conexión con la naturaleza. Desde la perspectiva antropológica, este proceso constituye una forma de sincretismo contemporáneo, donde los símbolos y técnicas se adaptan a contextos urbanos sin perder su carga simbólica original.

1.2. Función social y sanitaria

Los estudios de salud pública indican que la incorporación de rituales de respiración y movimiento mejora marcadores de estrés, reduce la presión arterial y favorece la regulación emocional. Cuando estos rituales se practican en comunidad, refuerzan la cohesión social, un factor protector contra la soledad y la depresión, problemas crecientes en poblaciones envejecidas como la nuestra.

2. Misticismo digital y comunidades en línea

2.1. Plataformas de convergencia

Internet ha creado espacios donde lo sagrado y lo profano coexisten en tiempo real. Grupos de discusión, podcasts y canales de streaming dedican espacio a temas como la astrología, la numerología o la interpretación de sueños. La accesibilidad de información permite al individuo construir una práctica personalizada, combinando elementos de distintas tradiciones.

2.2. Riesgos de desinformación

Esta democratización también plantea riesgos: la proliferación de fuentes no verificadas puede generar creencias erróneas que influyan en decisiones de salud, como la adopción de remedios no probados o la negación de tratamientos médicos convencionales. Los profesionales de salud pública deben desarrollar alfabetización mediática que permita a la población discernir entre evidencia científica y narrativas místicas sin fundamento.

3. Ciencia y espiritualidad: diálogos emergente

3.1. Correlatos neurológicos de la experiencia mística

Investigadores de neurociencia y psicología han comenzado a explorar los correlatos cerebrales de experiencias místicas. Estudios de resonancia magnética funcional revelan que estados de “flow” o de profunda contemplación activan redes neuronales asociadas al sentido de unidad y trascendencia (redes frontoparietales y el sistema límbico). Estos hallazgos alimentan un discurso que intenta reconciliar la subjetividad mística con metodologías empíricas, ofreciendo una visión más matizada de la relación entre mente, cuerpo y entorno.

3.2. Implicaciones para la salud mental

La evidencia sugiere que experiencias místicas espontáneas pueden actuar como catalizadores de procesos terapéuticos, facilitando la reorganización cognitiva y la integración de traumas. Sin embargo, la intensidad de tales experiencias también puede desencadenar crisis psicológicas si no se acompañan de apoyo estructurado. Los programas de intervención deben contemplar la posibilidad de que el misticismo sea tanto recurso curativo como factor de vulnerabilidad.

4. Dimensión mística de las religiones monoteístas

4.1. Judaísmo: la Kabbalah y la experiencia del Ein Sof

En el judaísmo, la corriente mística conocida como Kabbalah (cabala) ha sido una vía para acceder a la dimensión oculta de la Torá. La noción del Ein Sof (el Infinito) representa la presencia divina más allá de cualquier descripción conceptual. Prácticas como la meditación sobre los nombres de Dios (Shemot) y la visualización de los Sefirot (emanaciones divinas) buscan una unión interior con lo trascendente. En la actualidad, la Kabbalah ha encontrado resonancia en círculos académicos y en movimientos de autoayuda, aunque su apropiación popular a veces simplifica conceptos profundos, generando tensiones entre eruditos tradicionales y nuevos practicantes.

4.2. Cristianismo: misticismo contemplativo y la vía apofática

Dentro del cristianismo, el misticismo se manifiesta en tradiciones contemplativas como la Oración del Corazón, la Lectio Divina, y la obra de figuras como San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Ávila. La teología apofática (conocer a Dios por medio de lo que no se puede decir) enfatiza la experiencia directa de la presencia divina más allá de los dogmas. En la era digital, retiros virtuales y comunidades de oración en línea facilitan la práctica de la contemplación, mientras que la psicología positiva ha empezado a estudiar los efectos de la oración silenciosa sobre la resiliencia emocional.

4.3. Islam: sufismo y la búsqueda del “Qalb”

El sufismo, corriente mística del islam, centra su praxis en la purificación del corazón (Qalb) y la búsqueda del amor divino (Ishq). Prácticas como el dhikr (recuerdo constante de Dios mediante repeticiones), la música qawwali, y la poesía de Rumi o Hafiz, buscan disolver la separación percibida entre el creyente y el Creador. En contextos contemporáneos, los centros sufíes ofrecen espacios de meditación y diálogo interreligioso, contribuyendo a la construcción de puentes entre comunidades. Al mismo tiempo, la percepción pública del sufismo varía según regiones: en algunos países es visto como una expresión pacífica del islam, mientras que en otros enfrenta resistencia de corrientes más conservadoras.

4.4. Convergencias y divergencias

Aunque la Kabbalah, la mística cristiana y el sufismo emergen de tradiciones doctrinalmente distintas, comparten varios rasgos:

AspectoJudaísmo (Kabbalah)Cristianismo (Misticismo Contemplativo)Islam (Sufismo)
ObjetivoUnión con el Ein Sof / comprensión de los SefirotExperiencia directa de la presencia de Dios (union con Cristo)Amor y cercanía al corazón divino
Práctica centralMeditación sobre nombres y SefirotOración del corazón, Lectio DivinaDhikr, poesía, música
LenguajeApofático y simbólicoApofático y poéticoPoético y musical
Riesgo de malinterpretaciónSimplificación comercial de la KabbalahReducción a “pensamiento positivo” sin profundidadApropiación superficial sin contexto espiritual

Estas similitudes sugieren que el misticismo actúa como un puente transrreligioso, permitiendo a los individuos experimentar lo sagrado más allá de los límites doctrinales. Para la salud pública, reconocer esta dimensión puede facilitar la creación de programas interculturales que respeten la diversidad espiritual y promuevan la inclusión.

5. Salud pública y bienestar holístico

5.1. Intervenciones basadas en evidencia

Para los profesionales de salud pública, el resurgir del misticismo implica reconocer la dimensión espiritual como componente del bienestar. Programas de intervención comunitaria que incorporan prácticas meditativas, rituales de cohesión social o espacios de oración pueden mejorar indicadores de salud mental, reducir el estrés y fortalecer la resiliencia. La evidencia sugiere que la participación regular en actividades espirituales está asociada a menores tasas de depresión y mayor longevidad, siempre que dichas prácticas estén respaldadas por datos científicos y no sustituyan tratamientos médicos esenciales.

5.2. Precauciones éticas

Es crucial distinguir entre intervenciones basadas en evidencia y aquellas que carecen de respaldo científico, evitando la medicalización de creencias sin fundamento. Asimismo, la mercantilización de experiencias espirituales (retiros de lujo, aplicaciones de meditación premium) puede crear brechas de acceso, favoreciendo a quienes poseen recursos económicos. La apropiación cultural sin reconocimiento adecuado a las comunidades originarias plantea dilemas éticos que requieren una reflexión cuidadosa y políticas de respeto.

6. Críticas y desafíos éticos

6.1. Comercialización y apropiación

El auge del misticismo contemporáneo también suscita críticas. La tendencia a comercializar experiencias espirituales transforma lo sagrado en producto de consumo, diluyendo la autenticidad de las tradiciones y creando desigualdades de acceso. Además, la apropriación cultural sin reconocimiento a las comunidades originarias vulnera derechos culturales y perpetúa desequilibrios de poder.

6.2. Conflictos epistemológicos

Algunos sectores académicos cuestionan la legitimidad de integrar experiencias místicas dentro de la investigación científica, argumentando que la subjetividad intrínseca dificulta la replicabilidad. Sin embargo, enfoques interdisciplinarios que combinan neurociencia, antropología y estudios religiosos están demostrando que es posible mapear patrones comunes sin invalidar la riqueza fenomenológica de lo místico.

7. Perspectivas futuras

7.1. Investigación interdisciplinaria

Se prevé un crecimiento sostenido de proyectos que unan neurocienciapsicologíaantropología y teología para explorar cómo las prácticas místicas influyen en la neuroplasticidad, la regulación emocional y la cohesión social. Los fondos públicos podrían destinarse a estudios longitudinales que evalúen el impacto de programas místicos en la salud de poblaciones vulnerables, especialmente adultos mayores como yo, que buscamos sentido y calidad de vida en la tercera edad.

7.2. Políticas públicas inclusivas

Los gobiernos y organismos internacionales están considerando la inclusión de la dimensión espiritual en los marcos de salud mental. Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud ha reconocido la importancia de la salud espiritual como parte del bienestar integral. Políticas que fomenten la colaboración con líderes religiosos y comunidades místicas pueden potenciar la efectividad de campañas de prevención y promoción de la salud.

Conclusión

El misticismo hoy se presenta como un fenómeno dinámico que atraviesa fronteras geográficas, disciplinarias y religiosas. Su presencia en la vida cotidiana refleja una necesidad persistente de significado, conexión y trascendencia en un mundo cada vez más fragmentado. Para los académicos y profesionales de la salud pública, comprender estas tendencias permite diseñar intervenciones más integrales y respetuosas de la diversidad cultural. Al mismo tiempo, es esencial mantener una postura crítica que salvaguarde la veracidad científica y la dignidad de las tradiciones originarias.

En última instancia, el diálogo entre misticismo y modernidad abre oportunidades para enriquecer tanto la investigación como la práctica humana, siempre bajo la premisa de buscar el bienestar colectivo. La tarea de los escritores, consultores y responsables de política es articular ese puente, reconociendo que la espiritualidad, ya sea expresada a través de la Kabbalah, la contemplación cristiana o el dhikr sufí, sigue siendo una fuente poderosa de resiliencia y cohesión social en la contemporaneidad.

Mortalidad infantil

La mortalidad infantil ha caído drásticamente en todo el mundo, pero en varios países de bajos ingresos los niveles siguen siendo comparables a los de los países de altos ingresos a mediados del siglo XX.

En estos nueve países con las peores tasas de mortalidad infantil, aproximadamente uno de cada diez niños muere antes de cumplir cinco años.

El gráfico muestra los nueve países, todos ubicados en África, donde esta es la realidad hoy en día. En Níger, más de 11 de cada 100 niños mueren antes de los cinco años. En la Unión Europea, la tasa de mortalidad infantil es más de veinte veces menor.

La resistencia a los antimicrobianos en Europa

Mientras Europa conmemora el Día Europeo de Concientización sobre los Antibióticos, nuevos datos publicados hoy por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) revelan una cruda realidad: la resistencia a los antimicrobianos (RAM) continúa aumentando en toda la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo (UE/EEE), amenazando con revertir años de progreso médico.

A pesar de los decididos esfuerzos de los países y los profesionales sanitarios, Europa no está en camino de cumplir cuatro de los cinco objetivos de resistencia a los antimicrobianos establecidos por el Consejo de la UE para 2030*. 

El aumento de la resistencia a los antimicrobianos, junto con la escasez de nuevos tratamientos eficaces, constituye una importante crisis de salud pública en evolución en Europa y a nivel mundial. En un mundo interconectado, la resistencia a los antimicrobianos complica aún más los desafíos de salud derivados de las enfermedades no transmisibles, los cambios demográficos y la escasez de personal sanitario. 

‘Abordar la resistencia a los antimicrobianos requiere innovación crítica en tres frentes clave: acciones enérgicas para el uso responsable de antibióticos, prácticas sostenidas y estandarizadas de prevención y control de infecciones y nuevos antibióticos en proceso’, dice la directora del ECDC, Dra. Pamela Rendi-Wagner.

Europa no está en camino de cumplir los objetivos de la resistencia a los antimicrobianos para 2030

Desde 2019, la incidencia estimada de infecciones del torrente sanguíneo causadas por carbapenémicos resistentes Klebsiella pneumoniae ha aumentado más del 60%, a pesar del objetivo de una reducción del 5% para 2030. De manera similar, las causadas por cefalosporinas resistentes de tercera generación Escherichia coli han aumentado más de un 5%, a pesar del objetivo de reducción del 10%.

El consumo de antibióticos también aumentó en 2024, contrariamente al objetivo de reducción del 20%. Mientras tanto, la proporción de antibióticos de primera línea utilizados –los del grupo ‘Acceso’ de la clasificación AWaRe de la Organización Mundial de la Salud (OMS)’, que deberían representar al menos el 65% del uso total– se ha mantenido estancada en alrededor del 60%.

Una crisis humana y social

El ECDC estima que las infecciones resistentes a los antimicrobianos causan más de 35.000 muertes cada año en la UE/EEE, lo que representa una carga sustancial para las personas, las sociedades y los sistemas sanitarios. El aumento de infecciones resistentes socava la medicina moderna y pone en peligro procedimientos que salvan vidas, como trasplantes de órganos, terapia contra el cáncer, cirugía y cuidados intensivos.

‘Detrás de cada estadística hay una persona cuyas opciones de tratamiento se están agotando – un niño, un padre, un abuelo. La resistencia a los antimicrobianos no es sólo un problema médico – es un problema social. Debemos garantizar que nadie en Europa se quede sin una opción de tratamiento eficaz’, afirma el Dr. Diamantis Plachouras, director de Resistencia a los Antimicrobianos e Infecciones Asociadas a la Atención Sanitaria del ECDC. 

La tormenta perfecta: el aumento de la resistencia a los antimicrobianos y la escasez de tratamientos eficaces requieren innovación

Varios factores contribuyen al aumento de infecciones difíciles de tratar: una población que envejece con enfermedades crónicas subyacentes que la hacen más vulnerable a las infecciones, la transmisión transfronteriza de microorganismos resistentes y el uso elevado y persistente de antibióticos, combinado con lagunas en la prevención y el control de las infecciones.

Al mismo tiempo, la cartera mundial de antibióticos sigue siendo limitada, especialmente contra microorganismos críticos prioritarios para la salud pública, como las bacterias gramnegativas resistentes a los carbapenémicos. Se necesitan soluciones innovadoras para frenar el aumento de la resistencia a los antimicrobianos, pero hay muy pocos antibióticos nuevos que ofrezcan mecanismos de acción novedosos que estén cerca de ser aprobados.

Además, existe un uso subóptimo de antibióticos de primera línea del grupo ‘Acceso’ de la clasificación AWare de la OMS y una creciente dependencia de antibióticos de último recurso. Estos desafíos resaltan la necesidad de una acción coordinada para garantizar el acceso equitativo, la producción sostenible y el uso responsable de los antibióticos existentes y futuros.

El papel del ECDC en el apoyo a los países de la UE y el EEE

El ECDC continúa monitoreando la resistencia a los antimicrobianos y el consumo de antimicrobianos en toda Europa, evaluando los riesgos para la salud pública relacionados y estimando la carga de infecciones resistentes. El Centro trabaja en estrecha colaboración con los países de la UE y el EEE para fortalecer los sistemas de vigilancia, mejorar la capacidad de los laboratorios y aprovechar las herramientas digitales y los registros médicos electrónicos para una mejor toma de decisiones basada en datos. 

El apoyo del ECDC para ampliar la vigilancia genómica de patógenos resistentes ha permitido una detección más temprana de amenazas emergentes, un mejor seguimiento de brotes y un fortalecimiento de la colaboración regional y global en el control de la resistencia a los antimicrobianos. El apoyo personalizado a los países –a través de evaluaciones en profundidad de las capacidades de preparación y respuesta ante la resistencia a los antimicrobianos y las infecciones asociadas a la atención médica– también garantiza que todos los países de la UE/EEE estén mejor equipados para abordar esta amenaza actual y en evolución.

‘La resistencia a los antimicrobianos es un desafío en evolución, pero Europa aún puede lograr avances reales. Juntos podemos construir un futuro más seguro, en el que el tratamiento eficaz siga estando disponible para las generaciones futuras’, añade el Dr. Plachouras. 


*A Recomendación del Consejo Adoptado el 13 de junio de 2023, describe cinco objetivos relacionados con el consumo y la resistencia a los antimicrobianos que la UE y los Estados miembros individuales deben alcanzar de aquí a 2030, siendo 2019 el año de referencia.

 Objetivos de la UE

  • Reducir el consumo total de antibióticos en humanos en un 20%;
  • Al menos el 65% del consumo total de antibióticos en humanos proviene del grupo ‘Acceso’ de antibióticos en cada país, según se define en la clasificación AWaRe de la Organización Mundial de la Salud (OMS)’; 
  • Reducir la incidencia total de infecciones del torrente sanguíneo con:
  • resistente a la meticilina Staphylococcus aureus (MRSA) en un 15%;
  • Resistente a cefalosporinas de tercera generación Escherichia coli (E. coli) en un 10%;
  • resistente a carbapenémicos Klebsiella pneumoniae (K. neumonía) en un 5%.

(Fuente: https://www.ecdc.europa.eu/en/news-events/time-act-and-not-react-how-can-european-union-turn-tide-antimicrobial-resistance )

Supersticiones y salud en África

Uno de los aspectos poco estudiados del desarrollo social y el crecimiento económico en África es la influencia de las supersticiones en la toma de decisiones. Todavía hoy, y quizás más que en el pasado reciente, existen supersticiones alimentadas por la incertidumbre social y la pobreza que crean una fuente de dependencia de lo que podríamos llamar elementos «mágicos», como los adivinos, la brujería y la charlatanería.

La gente en África, y desafortunadamente cada vez más en Occidente, explica casi todo por la influencia de entidades sobrenaturales, o por ataques de rituales demoníacos y «mal de ojo». Este es un problema que está presente incluso en los países islámicos, a pesar de que el Islam siempre ha luchado contra la superstición, las actividades de adivinación y la brujería.

Una cuestión fundamental es el impacto que estas creencias tienen en la evolución de la economía, ya que al negarnos a comprender la relación entre causa y efecto según los criterios científicos modernos, nos vemos obligados a caer en una «conciencia mágica» colectiva frente a la cual se encuentra. muy difícil establecer pautas para la modernización.

Este problema siempre ha estado presente en el campo de la salud. A menudo encontramos personas, incluso con estudios universitarios, que sucumben a explicar los fenómenos sobre la base de lo sobrenatural. Son víctimas de una influencia imposible de erradicar, que les conduce a disonancias cognitivas que se traducen en un empeoramiento de la salud. Por ejemplo, el paciente que acude a la consulta del médico comprende la explicación racional de la etiología de su enfermedad, pero al mismo tiempo también se pone en manos de un curandero y no duda en creer en su componente mágico que le proporcionará la cura. por su enfermedad. enfermedad. Obviamente, su conocimiento de la enfermedad y su inclinación por el pensamiento irracional están en conflicto.

El desarrollo económico de poblaciones que cultivan lo irracional suele estar plagado de una serie de decisiones que ignoran por completo las explicaciones causa-efecto que brindan las diversas ciencias y el empirismo moderno, dificultando aún más la lucha contra la pobreza.

El estudio de la pobreza y los mecanismos para articular medidas de desarrollo social deben tomar en cuenta estas circunstancias. Se puede argumentar que las supersticiones también existen en los países ricos. Por supuesto. Y como ya he señalado, hay un despertar de elementos mágicos; Pero esto no quiere decir que la ciudadanía en su conjunto se deje llevar por estas supersticiones, aunque para algunos aficionados esto sería deseable. Afortunadamente, las decisiones económicas, sanitarias, educativas y de inversión se basan en criterios contrastados y con base científica. O esa es la intención. Otra cosa es que algunos políticos y partidos intenten introducir componentes mágicos para explicar sus políticas.

La reducción de la pobreza y el desarrollo social en África solo pueden ir de la mano con decisiones acordadas y verificadas mediante instrumentos científicos. Este es el gran desafío.

La gratitud

Imagínate despertarte mañana y descubrir que ya posee un antidepresivo natural. Sin visita al médico, sin medicamentos costosos, sin efectos secundarios, solo algo dentro de ti, esperando ser activado. Esa «medicina» es la gratitud.

En los últimos años, psicólogos y neurocientíficos han descubierto lo que la sabiduría antigua y las tradiciones espirituales siempre han sugerido: la gratitud tiene el poder de reconfigurar el cerebro, mejorar el estado de ánimo y fomentar la resiliencia contra la depresión. Pero, ¿cómo funciona exactamente? ¿Puede algo tan simple como dar gracias realmente combatir una de las luchas de salud mental más persistentes del mundo?

La gratitud puede actuar como un antidepresivo natural.

¿Qué es la gratitud?

En esencia, la gratitud es el reconocimiento consciente de lo bueno en tu vida. No se trata solo de decir «gracias» cuando alguien te abre la puerta. La gratitud es una mentalidad, una forma de percibir y experimentar el mundo.

Los psicólogos definen la gratitud como «la apreciación de lo que es valioso y significativo para uno mismo». Puede dirigirse hacia afuera, hacia las personas, la naturaleza o las circunstancias, o hacia adentro, como un reconocimiento del propio crecimiento y resiliencia.

Pero la gratitud no se trata de negar el dolor o fingir que la vida es perfecta. En cambio, se trata de ampliar su perspectiva para que, incluso en dificultades, pueda identificar fuentes de apoyo, esperanza y alegría.

Depresión: Comprender la fuerza opuesta

Para comprender el poder antidepresivo de la gratitud, primero debemos comprender la depresión. La depresión no es simplemente «sentirse triste». Es una condición de salud mental compleja que afecta la forma en que las personas piensan, sienten y funcionan. Los síntomas comunes incluyen:

  • Tristeza o vacío persistente
  • Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba
  • Fatiga y poca energía
  • Patrones de pensamiento negativos
  • Dificultad para concentrarse
  • Sentimientos de desesperanza o inutilidad

La depresión a menudo se alimenta de ciclos de rumiación, donde la mente se fija en pensamientos negativos. La gratitud interrumpe estos ciclos entrenando al cerebro para notar los aspectos positivos, por pequeños que sean.

La ciencia detrás de la gratitud como antidepresivo natural

1. La gratitud reconfigura el cerebro

La investigación que utiliza escáneres de resonancia magnética funcional ha demostrado que la gratitud activa las regiones del cerebro relacionadas con la dopamina y la serotonina, los mismos neurotransmisores a los que se dirigen los medicamentos antidepresivos. Cuando practicas la gratitud, esencialmente le das a tu cerebro una «dosis» de sustancias químicas naturales para sentirse bien.

2. La gratitud reduce las hormonas del estrés

Los altos niveles de cortisol, la hormona del estrés, están fuertemente relacionados con la depresión y la ansiedad. Se ha descubierto que las prácticas de gratitud reducen el cortisol hasta en un 23%. Este cambio fisiológico ayuda a calmar el sistema nervioso y hace que el cuerpo sea más resistente.

3. La gratitud promueve la neuroplasticidad

La neuroplasticidad se refiere a la capacidad del cerebro para reorganizarse y formar nuevas conexiones. La gratitud fortalece las vías asociadas con el pensamiento positivo y debilita a las vinculadas a la negatividad. Con el tiempo, esto hace que el optimismo sea más automático y la depresión menos dominante.

4. La gratitud fortalece las relaciones

Uno de los amortiguadores más fuertes contra la depresión es el apoyo social. Expresar gratitud mejora las relaciones al fomentar la confianza, la empatía y el aprecio mutuo. Las relaciones más sólidas equivalen a una salud mental más fuerte.

5. La gratitud genera resiliencia

La vida está inevitablemente llena de desafíos, pero la gratitud replantea la adversidad. En lugar de ser consumido por lo que falta, la gratitud resalta lo que queda. Este replanteamiento es crucial para prevenir espirales depresivas en tiempos difíciles.

Gratitud vs. Antidepresivos: Una Comparación

Si bien los antidepresivos pueden salvar vidas y, a veces, son esenciales, a menudo tienen efectos secundarios como fatiga, cambios de peso o entumecimiento emocional. La gratitud, por otro lado, es gratuita, accesible y sin efectos secundarios negativos.

Por supuesto, la gratitud no reemplaza el tratamiento médico en casos graves de depresión. En cambio, debe verse como una herramienta complementaria, un antidepresivo natural que mejora otras intervenciones como terapia, medicamentos o cambios en el estilo de vida.

Cómo la gratitud sana la mente

Cambiar la atención

La depresión atrapa la atención en los aspectos negativos. La gratitud lo redirige a lo positivo, creando equilibrio.

Rompiendo la rumiación

La gratitud interrumpe el pensamiento negativo repetitivo al insertar una reflexión positiva intencional.

Cultivando esperanza

Cuando te das cuenta de lo que es bueno hoy, es más fácil creer que mañana puede ser mejor.

Empoderar a la agencia

La gratitud nos recuerda que incluso en tiempos oscuros, tenemos fuentes de fortaleza, apoyo y significado.

Formas prácticas de usar la gratitud como un antidepresivo natural

1. Lleva un diario de gratitud

Escribe de 3 a 5 cosas por las que estés agradecido diariamente. Incluso los pequeños detalles, como una buena taza de té o la sonrisa de un extraño, cuentan. La consistencia importa más que la profundidad.

2. Meditación de gratitud

Dedique unos minutos cada día a concentrarse en silencio en las cosas o personas que aprecia. Respira profundamente y visualiza el calor de la gratitud extendiéndose por tu cuerpo.

3. Exprese su agradecimiento directamente

Envía un mensaje, haz una llamada o escribe una carta a alguien que aprecias. No solo te sentirás mejor, sino que también fortalecerás tu relación con ellos.

4. Caminatas de gratitud

Da un paseo consciente y observa intencionalmente las cosas por las que estás agradecido en tu entorno: la luz del sol, los árboles, el aire fresco o incluso el ritmo de tus pasos.

5. Replantear los desafíos

Cuando enfrente dificultades, pregunte: «¿Qué puedo aprender de esto?» o «¿Qué fortaleza me está ayudando a desarrollar?» Este replanteamiento cambia la narrativa de la victimización a la resiliencia.

6. Reflexión nocturna

Antes de acostarse, reflexione sobre un momento positivo del día, sin importar cuán pequeño sea. Esto entrena tu mente para terminar el día con una nota positiva, lo que mejora el sueño y el estado de ánimo.

Barreras comunes para practicar la gratitud (y cómo superarlas)

  • Barrera: «No tengo nada por lo que estar agradecido».
    Solución: Comienza poco a poco. Incluso la respiración, la comida o el refugio cuentan. La gratitud crece con la práctica.
  • Barrera: «Me siento falso forzando la gratitud».
    Solución: Eso es normal. La gratitud auténtica se desarrolla con el tiempo. Comienza con el reconocimiento en lugar del entusiasmo forzado.
  • Barrera: «Me olvido de practicar».
    Solución: Vincula hábitos de gratitud a las rutinas existentes, como cepillarse los dientes o tomar café por la mañana.

Historias de la vida real: Gratitud en acción

Caso 1: El militar

Un militar que luchaba contra el trastorno de estrés postraumático comenzó a llevar un diario de gratitud como parte de la terapia. Durante seis meses, informó una reducción de los flashbacks y una mayor sensación de paz, y atribuyó a la gratitud el haberlo ayudado a reconectarse con la vida.

Caso 2: El ejecutivo quemado

Una profesional con exceso de trabajo practicó diariamente cartas de agradecimiento a su equipo. Esto no solo mejoró la moral en el lugar de trabajo, sino que también redujo su propio estrés, evitando un colapso depresivo.

Caso 3: La madre soltera

Una madre soltera que lucha contra las dificultades financieras practicó la gratitud con sus hijos todas las noches. Centrarse en pequeñas victorias, como la risa compartida, la ayudó a mantenerse fuerte y transmitir resiliencia a sus hijos.

Gratitud y tradiciones espirituales

Muchas tradiciones espirituales y filosóficas enfatizan la gratitud:

  • Cristianismo: La gratitud como acto de fe y humildad.
  • Budismo: La gratitud como camino hacia la atención plena y la compasión.
  • Islam: Shukr (agradecimiento) como virtud central.
  • Hinduismo: Gratitud como reconocimiento de la interconexión.

Estas tradiciones se alinean con la ciencia moderna, reforzando el papel de la gratitud como un antidepresivo atemporal.

Beneficios a largo plazo de la gratitud

  1. Mejora de la salud mental: reducción de la depresión, la ansiedad y el estrés.
  2. Mejor salud física: presión arterial más baja, inmunidad más fuerte, sueño mejorado.
  3. Relaciones mejoradas: más empatía, vínculos más fuertes.
  4. Mayor satisfacción con la vida: mayor sentido de significado y satisfacción.

Por qué la gratitud es un estilo de vida, no una solución rápida

Piensa en la gratitud como ejercicio: un entrenamiento no transformará su salud, pero la práctica constante crea un cambio duradero. Del mismo modo, la gratitud debe cultivarse diariamente para obtener los máximos efectos antidepresivos.

Cómo comenzar tu viaje de gratitud hoy

  1. Escribe una cosa por la que estés agradecido en este momento.
  2. Compártelo con alguien cercano a ti.
  3. Comprométete a repetir esta práctica diariamente durante los próximos 30 días.

La gratitud como el antidepresivo interior

En un mundo rápido para recetar píldoras y soluciones, a menudo pasamos por alto la medicina que ya está dentro de nosotros. La gratitud es gratuita, poderosa y transformadora. Si bien no es una panacea, es una de las herramientas más confiables que podemos usar para combatir la depresión y fomentar la resiliencia.

Donantes que marcan la diferencia: refugiados y migrantes

Hoy en día, más de mil millones de personas, aproximadamente una de cada ocho en todo el mundo, están en movimiento, impulsadas por la guerra, los conflictos, los desastres, la degradación ambiental o la inestabilidad económica. La migración y el desplazamiento son poderosos determinantes sociales de la salud y determinan cómo y si las personas pueden acceder a las condiciones de salud que necesitan para sobrevivir y prosperar.

El cambio climático, reconocido como un «multiplicador de amenazas», empeora la inseguridad alimentaria, altera los medios de vida y alimenta nuevos desplazamientos. Ya sea por elección propia o por obligación, estar en movimiento es parte de la vida humana, pero para muchos conlleva una exposición desproporcionada al riesgo, la desigualdad y la exclusión de los servicios básicos de salud.

Los refugiados, migrantes y desplazados internos (PDI) con frecuencia enfrentan viajes inseguros y condiciones de vida precarias, a menudo con acceso limitado a agua potable, nutrición adecuada, saneamiento o refugio. Su susceptibilidad a las enfermedades transmisibles aumenta por los factores de riesgo ambientales relacionados con sus precarias condiciones de vida y de trabajo. Muchos también enfrentan barreras para controlar enfermedades no transmisibles, acceder a atención materna y neonatal o recibir apoyo de salud mental.

Gracias al apoyo de donantes y socios, la OMS trabaja con gobiernos y comunidades para brindar servicios de salud inclusivos, equitativos y sensibles al contexto a las personas en movimiento. Esto incluye inmunización, vigilancia de enfermedades, manejo de enfermedades crónicas, atención de salud reproductiva y mental, apoyo a la resiliencia del sistema de salud, entre otros esfuerzos.

Estas contribuciones se basan en el reconocimiento de que la salud es un derecho humano y que la cobertura sanitaria universal debe incluir a todas las personas, independientemente de su estatus migratorio. Las historias que se presentan a continuación muestran cómo una acción rápida y compasiva puede proteger vidas y promover la dignidad, la equidad y la resiliencia, especialmente en tiempos de crisis.

(OMS).

Informe sobre la mutilación genital femenina

El estudio del Centro para el Estudio del Islam Político (CSPII) ha publicado el Index 2025 sobre la mutilación genital femenina. El estudio revela que las tasas mundiales de mutilación genital femenina son superiores a las estimadas anteriormente, con hasta 304 millones de mujeres afectadas, la mayoría fuertemente vinculadas a la doctrina islámica

El Centro para el Estudio del Islam Político utiliza el conjunto de datos globales más amplio hasta la fecha sobre mutilación genital femenina, mostrando el alcance y los patrones demográficos de esta práctica en todo el mundo.

Principales conclusiones

Este estudio estima que entre 291 y 304 millones de mujeres vivas en la actualidad han sufrido mutilación genital femenina. Esta cifra es significativamente más alta que la estimación de UNICEF para 2024 de 230 millones.

304 millones representan 1 de cada 13 niñas/mujeres vivas en la actualidad, y equivale aproximadamente a toda la población femenina de Estados Unidos, Canadá, México y Alemania juntos.

El estudio utiliza datos numéricos de 77 países de Europa, Estados Unidos, Canadá y Australia donde la mutilación genital femenina no era frecuente, pero ahora se practica de forma rutinaria.

Entre el 77% y el 86% de los casos de mutilación genital femenina en el mundo se atribuyen a poblaciones islámicas, mientras que entre el 14% y el 23% se dan en poblaciones no islámicas.

A nivel mundial, entre el 21,7% y el 25,3% de las mujeres islámicas han sufrido alguna forma de mutilación genital femenina, frente al 1,4% y el 2,4% de las mujeres no islámicas.

La doctrina islámica apoya la mutilación genital femenina. Por lo tanto, la mutilación genital femenina practicada bajo la influencia de esta doctrina debe considerarse islámica.

Los países con las tasas más elevadas de mutilación genital femenina son 1. Somalia (el 99% de su población femenina ha sufrido mutilación genital femenina), 2. Indonesia (87%), 3. Guinea (84%), 4. Mali (81%), y 5. Omán (78%).

Los países occidentales con las tasas más altas de mutilación genital femenina son: 1. Suecia (1,3%), 2. Noruega (0,63%), 3. Suiza (0,5%), 4. Canadá (0,47%) y 5. Holanda (0,46%).

El estudio completo CSPII FGM INDEX 2025 está disponible aquí.

¿Qué es la mutilación genital femenina y cómo afecta a niñas y mujeres?

Según el sitio web del Fondo de Población de las Naciones Unidas:

«La mutilación genital femenina (a veces abreviada como MGF o con otros nombres) se refiere a todos los procedimientos que implican la extirpación parcial o total de los genitales femeninos externos u otras lesiones de los genitales femeninos por razones culturales u otras razones no médicas…

La mutilación genital femenina aumenta los riesgos inmediatos y a largo plazo de complicaciones psicológicas, obstétricas, genitourinarias y de salud sexual y reproductiva.

La mutilación genital femenina no aporta ningún beneficio para la salud.

Las complicaciones inmediatas incluyen dolor intenso, conmoción, hemorragia, tétanos o infección, retención de orina, ulceración de la región genital y lesión del tejido adyacente, infección de la herida, infección urinaria, fiebre y septicemia. La hemorragia y la infección pueden ser lo suficientemente graves como para causar la muerte…

La infibulación, o mutilación genital femenina de tipo III, es la forma más grave. Se realiza un sellado de cobertura cortando y yuxtaponiendo los labios menores o mayores con o sin escisión del prepucio del clítoris y el glande, dejando una pequeña abertura para la orina y la sangre menstrual. Este tipo puede dar lugar a complicaciones urinarias, así como a trastornos de la micción o infecciones urinarias frecuentes.

Además, la infibulación puede dar lugar a la acumulación de flujo menstrual en la vagina y el útero, lo que provoca dolor pélvico crónico e infertilidad. Dado que la infibulación crea una barrera física para las relaciones sexuales y el parto, sería necesario volver a abrir la cicatriz vulvar (desinfibulación) antes de poder mantener relaciones sexuales o durante el parto…

Las mujeres que se han sometido a la infibulación tienen más probabilidades de sufrir un parto prolongado y obstruido, que a veces provoca la muerte fetal y neonatal precoz.»

Según la Oficina de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos:

«La mutilación genital femenina puede causar problemas a largo plazo en la salud física, mental y sexual de una niña o mujer. El tipo de mutilación genital femenina practicada puede afectar a la magnitud y gravedad de los problemas de salud. El tipo 2 y el tipo 3 causan problemas de salud más graves que el tipo 1.

Los problemas de salud a largo plazo incluyen:

– Infecciones, como abscesos genitales (llagas llenas de pus que hay que drenar) y enfermedades infecciosas como la hepatitis B. En un estudio a gran escala, se encontraron más infecciones y enfermedades infecciosas, como infecciones del tracto urinario, vaginosis bacteriana y VIH, en mujeres con mutilación genital femenina de tipo 3. Esto se debe probablemente a que el daño causado por la mutilación genital femenina puede hacer que el tejido vaginal sea más propenso a desgarrarse durante las relaciones sexuales. Esto aumenta el riesgo de VIH y otras infecciones de transmisión sexual.

– Problemas para mantener relaciones sexuales. El tejido cicatricial sobrante de la mutilación genital femenina (más común después del tipo 2 o 3) puede causar dolor, especialmente durante las relaciones sexuales. Esto puede provocar falta de interés en las relaciones sexuales, sequedad vaginal y menor satisfacción general. Las cicatrices también pueden hacer que el tejido vaginal sea menos elástico que el tejido vaginal normal. Es posible que no se estire con la misma facilidad para mantener relaciones sexuales o dar a luz.

– Depresión y ansiedad. Es posible que las niñas no entiendan lo que se les está haciendo ni por qué. Los efectos de esta dolorosa experiencia son similares a los del trastorno de estrés postraumático. Las niñas o mujeres que ya han sufrido la ablación y viven en Estados Unidos pueden sentirse avergonzadas o humilladas cuando reciben atención médica. También pueden temer que los proveedores de atención médica en Estados Unidos no sepan cómo atenderlas. Esto puede hacer que la adaptación a un nuevo país sea más difícil.

– Períodos menstruales dolorosos y prolongados. La mutilación genital femenina de tipo 3 puede provocar que algunas niñas y mujeres tengan periodos menstruales dolorosos. A algunas mujeres solo les queda una pequeña abertura para orinar y para el sangrado menstrual. Es posible que no puedan expulsar toda la sangre menstrual. Esto puede causar dolor y periodos más largos de lo normal. Algunas mujeres también pueden tener infecciones una y otra vez.

– Problemas urinarios. La mutilación genital femenina de tipo 3 puede ralentizar o dificultar el flujo normal de orina, lo que puede provocar infecciones urinarias. La orina también puede quedar atrapada detrás de la cicatriz y cristalizarse, formando masas duras denominadas cálculos vesicales o urinarios.

– Fístula, una abertura entre la uretra y la vagina que deja pasar la orina a la vagina. Esto puede ocurrir cuando la uretra resulta dañada durante la mutilación genital femenina. La fístula causa incontinencia y otros problemas, como olores, y puede hacer que las niñas y mujeres se conviertan en marginadas sociales.»

La normalización de la mutilación genital femenina en países no islámicos: una tendencia preocupante

Existe una tendencia preocupante en los países no islámicos que tiene un enorme potencial para normalizar y, por extensión, medicalizar y generalizar la práctica de la mutilación genital femenina sancionada por el Islam. Cada año, más niñas y mujeres se someten a intervenciones de cirugía estética genital femenina, innecesarias desde el punto de vista médico. Son muchos los que apoyan la idea de la cirugía estética genital femenina y, al mismo tiempo, condenan la práctica de la mutilación genital femenina. Pero, ¿son realmente tan diferentes?

En las sociedades donde se practica la mutilación genital femenina, suele practicarse a niñas menores de edad. Los padres dan su consentimiento y la niña no tiene voz ni voto en lo que le va a ocurrir. Incluso si este ritual no se lleva a cabo hasta la edad adulta, a menudo hay poca elección en el asunto, ya que se considera un rito de paso obligatorio para una mujer, y muchas veces está directamente relacionado con su capacidad para ocupar el lugar que le corresponde en la sociedad.

En el caso de la cirugía estética genital femenina, aunque la mayoría de los procedimientos se consideran totalmente voluntarios y se realizan en mujeres adultas, cada año son más las menores (adolescentes) que pasan por el bisturí (también con consentimiento paterno) para «embellecer» sus genitales. En la inmensa mayoría de los casos, no hay ninguna razón médica para realizar ninguna de estas cirugías que implican la extirpación de tejidos perfectamente sanos y funcionales. Lo hacen para ajustarse a un determinada norma de belleza. ¿De quién? ¿De dónde viene esta norma? ¿Por qué lo consentiría cualquier padre? ¿Por qué una mujer se sometería voluntariamente a este procedimiento y a todos los riesgos inherentes cuando no es necesario hacerlo?

El Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos advierte:

«Los pacientes deberían ser conscientes de que la cirugía o los procedimientos para alterar la apariencia o la función sexual (excluyendo los procedimientos realizados por indicaciones clínicas…) no están médicamente indicados, suponen un riesgo sustancial y su seguridad y eficacia no han sido establecidas.»

También señalan que la cirugía estética genital femenina innecesaria desde el punto de vista médico realizada a niñas menores de edad se considera mutilación genital femenina y es un delito penal según el 18 USC 116.

Las mujeres que se someten a este tipo de procedimientos asumen un riesgo considerable para su salud y autoestima. Los resultados no siempre están a la altura de las expectativas. A veces hay complicaciones. Hay casos documentados de mujeres que se sometieron a la cirugía estética genital femenina sólo para arrepentirse más tarde y sentir que se habían mutilado a sí mismas.

Resulta bastante irónico que las supervivientes de la mutilación genital femenina luchen para que sus hijas nunca tengan que pasar por lo que muchas les están ahora dando permiso para hacer a sus hijas.

Fuente: RELIGION A DEBATE y ISLAM POLÍTICO

Curanderismo en el desierto.

Mohammed Beïba Ould Maqari («Al-Maqari»), mauritano miembro de una familia de médicos tradicionales, escribió un tratado sobre la medicina greco-árabe, combinando teorías tradicionales que se remontan a Hipócrates, Galeno y Avicena con comentarios basados ​​en la práctica contemporánea en el Sáhara, titulado «La colección de virtudes». El resultado es un documento de la práctica y enseñanza de la tradición terapéutica escrita del Sahara/África Occidental, que puede compararse con la llamada “medicina Unani” en su extensión oriental en Pakistán y la India. Lejos de ser una afirmación dogmática, el tratado subraya la importancia de la experiencia práctica al tiempo que entabla un diálogo constante con diversos autores a lo largo de la historia.

A principios del siglo XXI, un equipo de la ong Médicos del Mundo (Suiza), inició en Mauritania una investigación sobre las prácticas de la medicina tradicional en el Oeste del Sahara. Este estudio tuvo como objetivo mejorar las relaciones entre los profesionales de la medicina tradicional y occidental, caracterizadas a menudo por el respeto mutuo. La investigación brindó la oportunidad de reunirse con el jefe de los médicos de la familia Ould Maqari y organizar una investigación clínica para evaluar los resultados obtenidos en pacientes tratados en el centro médico de la familia, situado a las afueras de la capital, Nouakchott. Durante esta investigación se organizaron reuniones entre profesionales de los dos sistemas de salud, durante las cuales los pacientes tenían problemas y fueron presentados en un ambiente de confianza. El interés también se vio atraído por la «Colección de Virtudes» , el texto mencionado de la familia Ould Maqari, basado en la tradición médica grecoárabe y enriquecido por observaciones acumuladas en la práctica diaria.

En la Mauritania actual, la elección entre los manuales médicos greco-árabes se limita a dos fuentes esenciales: «La colección de virtudes» y el ‘Umda Awfa (o «Manuel de Awfa«). Este último, que data de antes de 1850, fue utilizado por la familia Awfa (otra gran familia de practicantes mauritanos). Gran parte de la cual fue traducida y publicada en francés en 1943 por el Instituto Francés de África Negra en Dakar, bajo la influencia del incansable explorador de Mauritania que fue Théodore Monod. La ‘Umda Awfa está constituida por la esencia del conocimiento libresco transcrito en forma poética. En su forma original y completa, la transmisión era oral, por lo que no existe un documento escrito completo de dicha obra. Mediante el estudio comparado de diversas fuentes francófonas y árabes, estamos preparando una edición comentada en idiomas árabe y español.

«La colección de virtudes» está inscrito en el papel de la ‘Umda Awfa , que lo cita abundantemente, así como numerosas repeticiones de las obras de autores más antiguos (desde Daoud al-Antaki, Avicena y Galieno hasta Hipócrates). Después de una primera parte general, en la que se exponen los principios de la teoría del humor y del temperamento y se tratan también cuestiones éticas, morales o jurídicas relativas al arte de la medicina (el precio de los servicios, lo que se permite revelar al médico, el secreto médico, etc.), una segunda parte repasa los productos farmacéuticos utilizados, ya sean de origen vegetal, mineral o animal, y una tercera parte describe con detalle las enfermedades «de la cabeza a los pies» y de todo el cuerpo así como sus tratamientos, para terminar con algunas curiosidades médicas (recetas, conjuros, etc.).