La ciencia en el Islam

La ciencia en el Islam engloba el conjunto de conocimientos científicos desarrollados en los territorios islámicos desde la Antigüedad tardía hasta la actualidad. Aunque su periodo más conocido corresponde a la llamada Edad de Oro islámica (siglos VIII–XIII), la actividad científica en el mundo islámico no se interrumpió tras la Edad Media, sino que continuó —con diferentes ritmos y contextos— hasta la época contemporánea.

Este legado científico se caracteriza por la integración del saber heredado de civilizaciones anteriores (griega, persa, india y mesopotámica), la observación empírica, la experimentación sistemática y la aplicación práctica del conocimiento a la vida cotidiana, la religión, la medicina, la ingeniería y la administración.


Contexto histórico de la ciencia islámica medieval

El auge de la ciencia islámica estuvo estrechamente ligado a la expansión territorial del Islam y a la consolidación de grandes centros urbanos como Bagdad, Damasco, El Cairo, Córdoba, Fez y Samarcanda. Estas ciudades se convirtieron en focos de intercambio cultural y científico, donde convivieron musulmanes, cristianos y judíos.

Uno de los hitos fundamentales fue la fundación de la Casa de la Sabiduría en Bagdad durante el siglo IX. Esta institución funcionó como biblioteca, centro de traducción, observatorio astronómico y espacio de debate intelectual. El apoyo de los califas a la investigación y a la educación permitió la creación de una auténtica cultura científica.


Traducción, asimilación e innovación

El movimiento de traducción iniciado en el mundo islámico fue uno de los más ambiciosos de la historia. Obras fundamentales de filosofía, medicina, matemáticas y astronomía fueron traducidas del griego, el siríaco, el persa y el sánscrito al árabe.

Este proceso no se limitó a la conservación del saber antiguo. Los científicos musulmanes criticaron, corrigieron y ampliaron las teorías heredadas. A partir de esta síntesis surgieron nuevas disciplinas, métodos y conceptos que influyeron decisivamente en el desarrollo de la ciencia europea medieval y renacentista.


Instituciones científicas y educativas

Las bibliotecas, madrasas, hospitales (bimaristanes) y observatorios constituyeron la infraestructura científica del mundo islámico. Estas instituciones cumplían funciones educativas, asistenciales y de investigación.

El acceso al conocimiento era relativamente amplio: los libros podían consultarse libremente y, en muchos casos, prestarse. La alfabetización estaba vinculada al estudio del Corán, lo que contribuyó a una difusión del saber poco común en otras regiones del mundo medieval.


Principales campos científicos en la Edad de Oro islámica

Matemáticas

Los matemáticos musulmanes desarrollaron el álgebra como disciplina independiente, sistematizaron la trigonometría y realizaron avances decisivos en geometría. La adopción de los números indo‑arábigos y del cero revolucionó el cálculo y facilitó el progreso de la contabilidad, la astronomía y la ingeniería.

Astronomía

La astronomía tuvo una gran importancia práctica y religiosa. Se construyeron observatorios, se perfeccionaron instrumentos como el astrolabio y se realizaron mediciones muy precisas del movimiento de los cuerpos celestes y de la circunferencia de la Tierra.

Medicina

La medicina islámica combinó teoría y práctica clínica. Se desarrollaron hospitales organizados, se regularizó el ejercicio de la profesión médica y se produjeron importantes avances en cirugía, farmacología, oftalmología y anestesia. Los tratados médicos islámicos fueron utilizados durante siglos en universidades europeas.

Química y alquimia

La alquimia islámica sentó las bases de la química experimental. Los científicos musulmanes introdujeron técnicas como la destilación, la sublimación y la cristalización, y estudiaron de forma sistemática numerosas sustancias minerales y orgánicas.

Geografía y cartografía

Gracias al comercio y a los viajes, los geógrafos musulmanes elaboraron mapas detallados y descripciones precisas de regiones de África, Asia y Europa. Estas obras mejoraron el conocimiento del mundo conocido y facilitaron la navegación y la administración territorial.


La ciencia en los países islámicos en la época moderna y contemporánea

Tras el progresivo declive político y económico de muchas regiones islámicas a partir del siglo XV, la actividad científica perdió centralidad frente al rápido desarrollo europeo impulsado por la Revolución Científica y la Revolución Industrial. Sin embargo, la ciencia no desapareció del mundo islámico, sino que experimentó una transformación desigual, marcada por intentos de modernización, reformas educativas y adaptación a los nuevos paradigmas científicos.

Durante el siglo XIX y principios del XX, muchos países islámicos iniciaron procesos de reforma inspirados en modelos europeos, con la creación de escuelas técnicas, facultades de medicina, academias militares y universidades modernas. Estas reformas buscaban reducir el atraso tecnológico y científico frente a Occidente y sentaron las bases de la ciencia contemporánea en el mundo islámico.

En la actualidad, numerosos países de mayoría musulmana participan activamente en la producción científica global. Estados como Marruecos, Turquía, Irán, Egipto, Malasia, Indonesia, Pakistán, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Catar han invertido en infraestructuras científicas, parques tecnológicos y programas de investigación. Destacan especialmente en áreas como:

  • Medicina y ciencias de la salud, con avances en cirugía, investigación clínica, farmacología y salud pública.
  • Ingeniería y tecnología, incluyendo ingeniería civil, aeroespacial, robótica e inteligencia artificial.
  • Energía y medio ambiente, especialmente en energías renovables, desalinización del agua y gestión de recursos hídricos.
  • Ciencias aplicadas e informática, con un crecimiento notable en programación, telecomunicaciones y análisis de datos.

Además, un número significativo de científicos de origen musulmán desarrolla su labor en universidades y centros de investigación de Europa, América del Norte y Asia, contribuyendo de forma destacada a disciplinas como la física, la biología molecular, la informática y la matemática aplicada. Este fenómeno refleja tanto la integración del talento científico musulmán en redes internacionales como el desafío persistente de la fuga de cerebros.

A pesar de los avances, el desarrollo científico contemporáneo en el mundo islámico enfrenta importantes retos: desigualdad en la financiación de la investigación, dependencia tecnológica, inestabilidad política en algunas regiones y la necesidad de fortalecer una cultura científica basada en la investigación básica, el pensamiento crítico y la innovación sostenible.


Conclusiones

La ciencia en el Islam constituye uno de los capítulos más relevantes de la historia intelectual universal. Durante la Edad de Oro islámica, los sabios musulmanes no solo preservaron el legado científico de la Antigüedad, sino que lo transformaron mediante la observación, la experimentación y el razonamiento crítico, desarrollando métodos y conceptos que influyeron decisivamente en la ciencia europea posterior.

Lejos de ser un fenómeno aislado o puramente transmisor, el pensamiento científico islámico mostró una notable capacidad de síntesis cultural, integrando tradiciones griegas, persas e indias dentro de un marco intelectual propio. Este legado explica en gran medida el desarrollo del Renacimiento europeo y de la ciencia moderna.

En la actualidad, el mundo islámico continúa formando parte de la ciencia global, aunque enfrenta desafíos estructurales que condicionan su proyección científica. El reconocimiento de su pasado científico puede contribuir a reforzar una identidad intelectual basada en el conocimiento, la innovación y el pensamiento crítico.


Reflexión personal y crítica historiográfica

La valoración de la ciencia en el Islam ha estado marcada durante décadas por enfoques historiográficos desiguales. Una parte de la historiografía tradicional occidental tendió a minimizar su carácter innovador, presentándola como una etapa meramente conservadora o como un simple puente entre la Antigüedad clásica y la Europa medieval. Esta interpretación, hoy ampliamente cuestionada, refleja tanto prejuicios culturales como una visión eurocéntrica del progreso científico.

Los estudios más recientes han demostrado que la ciencia islámica no se limitó a copiar o transmitir conocimientos antiguos, sino que introdujo nuevas metodologías, conceptos y prácticas experimentales. La insistencia en la observación empírica, la sistematización del saber y la aplicación práctica del conocimiento anticipan rasgos esenciales de la ciencia moderna.

El estudio de la ciencia islámica invita a replantear la idea de que el progreso científico pertenece a una única civilización. La historia muestra que la ciencia avanza gracias al intercambio cultural, al diálogo entre tradiciones y a la colaboración entre pueblos diversos. Reconocer este hecho no solo corrige visiones históricas parciales, sino que contribuye a una comprensión más justa y plural del patrimonio científico de la humanidad.

En el contexto actual, esta reflexión adquiere una relevancia especial. Recuperar y valorar el legado científico islámico puede servir como inspiración para fortalecer la educación, la investigación y la innovación en los países islámicos contemporáneos, así como para fomentar un diálogo intercultural basado en el respeto mutuo y el conocimiento compartido.


Bibliografía

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Huff, T. E. (2017). The rise of early modern science: Islam, China, and the West (2nd ed.). Cambridge University Press.

Lindberg, D. C. (2007). The beginnings of Western science (2nd ed.). University of Chicago Press.

Sabra, A. I. (1994). Optics, astronomy and logic: Studies in Arabic science and philosophy. Variorum.

Saliba, G. (2007). Islamic science and the making of the European Renaissance. MIT Press.

UNESCO. (2010). Science in the Islamic world: Past and present. UNESCO Publishing.


(Imagen: Tusi dúplex, un dispositivo matemático inventado por Nasir al-Din al-Tusi en 1247 que representa el movimiento de los cuerpos celestes. Este modelo consta de dos círculos superpuestos, el menor de los cuales es el radio del mayor.)

Un nuevo archivo digital pretende recuperar la historia siríaca para una generación más joven

En una época en la que la historia se consume cada vez más a través de vídeos cortos, algoritmos y tendencias pasajeras en línea, un grupo de jóvenes activistas siríacos (arameo-asirio-caldeo) en Alemania está intentando algo ambicioso y discretamente radical: restaurar una historia largamente marginada en el espacio público digital, sin creación de mitos ni ideologías. 

El proyecto, llamado Syriac-History, se lanzó en 2023 como una iniciativa educativa y mediática bajo el paraguas de Syriac Youth e. V., una organización con sede en Alemania. Su misión es presentar la historia, cultura e identidad de los Suryoye, un pueblo indígena de Beth Nahrain (Mesopotamia), de una manera factual, accesible y atractiva para el público más joven. 

Sus fundadores sostienen que la ausencia de historia siríaca en las plataformas digitales convencionales ha dejado un vacío, a menudo lleno de narrativas fragmentadas, simplificaciones emocionales o distorsiones políticas.

«Muchos jóvenes conocen términos aislados, pero no las conexiones», explicaron miembros del proyecto en una entrevista con SyriacPress. «Reconocen nombres y eventos, pero no las líneas históricas que los conectan.»

Historia en la era de los algoritmos

La idea de la Historia Siríaca surgió de una serie de talleres y seminarios con jóvenes de diversos orígenes. Los organizadores se dieron cuenta rápidamente de que los formatos educativos tradicionales ya no eran suficientes, especialmente en un entorno online donde la identidad, la memoria y la interpretación histórica están cada vez más moldeadas por las redes sociales. 

En lugar de alejarse de esa realidad, el proyecto la abrazó.

Desde su lanzamiento, Syriac-History ha desarrollado una variedad de formatos digitales adaptados a plataformas contemporáneas. Estos incluyen series de vídeos cortos que destacan ciudades antiguas, figuras históricas y logros culturales; cuestionarios interactivos sobre temas como el genocidio de Sayfo de 1915, arquitectura y civilizaciones tempranas; y formatos narrativos que exploran la historia de la iglesia, la literatura y la memoria colectiva.

Una de sus producciones más destacadas es un documental de 15 minutos sobre los Sayfo, la matanza masiva de cristianos siríacos (arameo-asirios-caldeos), armenios y griegos (Rûm) durante los últimos años del Imperio Otomano, un acontecimiento que permanece en gran medida ausente del discurso histórico internacional.

Más recientemente, el proyecto ha experimentado con música generada por inteligencia artificial, produciendo canciones que narran temas históricos de manera emocional y accesible. El objetivo, dicen los organizadores, no es el entretenimiento por sí mismo, sino otra puerta de entrada al compromiso.

«La historia puede ser dolorosa, orgullosa, trágica o esperanzadora», señalaron. «La música lleva esas capas de una manera que el texto por sí solo a veces no puede.»

(BETH NAHRAIN)

El porcentaje de cristianos en Siria cae un 84% en 14 años

Con más de una década de guerra devastada, las comunidades cristianas de Siria luchan no solo por sobrevivir, sino también por mantenerse visibles y escuchadas. Mashreq Action publicó un nuevo informe el 27 de noviembre, que ofrece una imagen poco común sobre el terreno de sus temores, resiliencia y frágiles esperanzas en un país que emerge de la dictadura y el conflicto, pero que aún experimenta una profunda incertidumbre.

El informe, que se elaboró durante varios meses antes y después de la caída del régimen de Bashar al-Assad, se basó en testimonios de todo el país. El mensaje del informe es claro: el cristianismo en Siria sigue vivo, activo y socialmente necesario, pero al mismo tiempo está drásticamente disminuido y más vulnerable.

Elias, un joven estudiante de medicina en Damasco, dijo durante una videoconferencia organizada por la fundación con periodistas: «Existimos. No queremos morir y olvidar.» Elías espera que el Papa León XIV llame al mundo a rezar por los cristianos sirios, una sociedad cansada de la guerra y ansiosa por el futuro. Otros expresan la misma preocupación, como Firas, un cristiano de Damasco: «Ya no nos sentimos en casa. No entendemos por qué no nos acepta, ¡especialmente si los cristianos siempre han intentado amar a todos!»

Presencia institucional destacada

Históricamente, el cristianismo tiene sus raíces en Siria desde hace casi 2.000 años, y las instituciones cristianas siguen sorprendentemente vigentes. Solo en Alepo se registran nueve diócesis, que recuerdan al histórico pluralismo religioso del país. El informe señala que los cristianos siguen desempeñando un papel destacado en la educación, la atención sanitaria, el apoyo a la discapacidad y los esfuerzos de reconciliación, a menudo a través de redes de asociaciones que se han expandido durante los años de la guerra.

Basándose en datos recogidos directamente de iglesias locales, Mashreq Action estima que alrededor de dos millones de sirios se benefician de iniciativas sociales y humanitarias gestionadas por asociaciones cristianas. Solo en sanidad, cuatro hospitales cristianos en Damasco y Alepo atienden a unos 117.000 pacientes al año, independientemente de su religión, y estas instalaciones están entre las mejores del país en cuanto a calidad de atención y apertura a todos.

La educación es otro pilar del compromiso cristiano. En toda Siria, las iglesias gestionan 57 escuelas que educan a unos 30.000 estudiantes de diversos orígenes religiosos. Estas escuelas suelen considerarse espacios para enseñar los valores de la convivencia, la paz y el respeto mutuo mediante ejemplos prácticos.

Sin embargo, incluso este trabajo se enfrenta a obstáculos, con 67 escuelas cristianas confiscadas por el Partido Baaz, y se están llevando a cabo negociaciones para restaurar solo 30 de ellas. Algunos edificios han sido nacionalizados, otros abandonados, y restaurarlos requiere nuevas licencias educativas y buena voluntad política que no siempre está garantizada. En zonas más afectadas como Deir ez-Zor y Sweida, la reapertura de una sola escuela podría ayudar a reconectar a pequeñas comunidades cristianas con la población en general, restaurando un mínimo sentido de vida comunitaria.

Impactante colapso demográfico.

Las cifras del informe muestran un fuerte colapso demográfico. En Deir ez-Zor, que albergaba a 7.000 cristianos, solo quedaban cuatro de ellos. A nivel nacional, la guerra ha causado más de 520.000 muertes, millones de desplazados internos y casi siete millones desplazados en el extranjero. Aunque todos los sirios han sufrido, los barrios cristianos han sido duramente afectados, especialmente los que están en primera línea o son atacados por grupos islamistas. En Alepo, aproximadamente una sexta parte del número de cristianos permanecía en comparación con antes de la guerra.

En total, se estima que el número de cristianos que aún permanecen en Siria está entre 300.000 y 400.000, de los cuales más de la mitad tienen más de 50 años, lo que refleja un desequilibrio en la demografía de la comunidad cristiana, con significativamente menos jóvenes capaces o dispuestos a quedarse. El devastador terremoto de 2023, las sanciones internacionales y el servicio militar obligatorio han acelerado la migración masiva que ya estaba en marcha.

Tras la caída del régimen de Assad

El informe documenta incidentes perturbadores bajo las nuevas autoridades del país, incluyendo ataques a lo largo de la costa contra alauitas y un ataque a la iglesia de Mar Elías durante una misa en junio, un acto descrito como sin precedentes incluso en el punto álgido del conflicto. Estos ataques son poco frecuentes en la historia reciente de la región, como la masacre de la iglesia de Nuestra Señora de la Salvación en 2010 en Bagdad.

El miedo no se limita solo a los cristianos, ya que las comunidades drusas también han sido atacadas, y la inseguridad se ha extendido desde Homs hasta Hama y Latakia. Los secuestros y la violencia local continúan, a menudo con una intervención limitada de las fuerzas estatales. Los jefes de las iglesias están actualmente en diálogo con el presidente de transición, donde paralizan directamente las preocupaciones y evalúan reformas en curso y no implementadas.

Una preocupación importante es lo que se percibe como la «islamización» de la vida pública. El informe señala cambios recientes en el currículo, incluyendo la eliminación de referencias a dioses preislámicos y la adición de frases que describen a judíos y cristianos como «desorientados». Los representantes de la Iglesia advierten que estos acontecimientos socavan el pluralismo y amenazan con avivar las tensiones sectarias.

Para acciones rápidas y concretas

 

En respuesta, Mashreq Action pidió acciones urgentes y concretas, incluyendo el establecimiento de mecanismos de justicia y reconciliación disponibles para todos los sirios, una plataforma nacional para el diálogo intercomponente inspirada en iniciativas como el Monasterio Mar Moussa, y estructuras internacionales de financiación dedicadas a la protección de la diversidad étnica y religiosa. También propone la creación de un fondo, que podría ser apoyado por la Unión Europea, destinado a apoyar la sostenibilidad de los servicios públicos prestados por las comunidades cristianas y que actualmente está financiado únicamente por iglesias.

«Estas propuestas pretenden enviar un mensaje positivo a los socios que se sienten abandonados. No podemos controlar a las fuerzas de seguridad, pero aún podemos hacer algo. Está en juego toda la existencia de estas comunidades.»

Para los cristianos sirios, la supervivencia ya no consiste solo en reconstruir iglesias o escuelas, sino en la cuestión de si un futuro compartido y pluralista sigue siendo posible, y si el mundo sigue dispuesto a prestar atención antes de que esta antigua presencia histórica desaparezca en el olvido.

En un pueblo libanés de la costa, una antigua cueva mantiene viva la fe

KABBA AL-BATRUNIYEH, Líbano — En el borde del Mediterráneo, donde los acantilados de arenisca se ablandan en pinos y matorrales, un sendero estrecho conduce a una cueva que ha resistido silenciosamente al tiempo, la erosión y el olvido. Conocida como la Cueva de San Juan Crisóstomo, se encuentra sobre el mar en Kabba al-Batruniyeh, un pequeño pueblo en el distrito de Batroun, al norte del Líbano, que es testigo de siglos de oración, memoria y presencia humana mucho más antiguas que la historia registrada. 

La cueva es más que una formación geológica. Tallado en arenisca friable, rodeado de antiguas tumbas excavadas en la roca conocidas como «nawawis», cuenta dos historias que se superponen: una de la primera ocupación humana que puede remontarse a miles, quizás millones, de años, y otra de fe cristiana enraizada con terquedad en esta tierra.

Para la comunidad ortodoxa griega (Rûm) local, la cueva es un lugar sagrado. Está dedicado a San Juan Crisóstomo, «el de Boca Dorada», uno de los teólogos y predicadores más influyentes del cristianismo, cuya liturgia sigue siendo la base del culto ortodoxo hoy en día. Su día festivo, que se celebra cada año el 13 de noviembre, atrae a los creyentes de Kabba y de las aldeas vecinas a pie, tal como hacían sus antepasados.

«Esta cueva nunca fue para construir algo nuevo», dijo Samih Roueihab a Rania Zahra Charbel de Suroyo TV Lebanon, la ingeniera que supervisó modestos esfuerzos de restauración. «Se trataba de proteger lo que ya existía.» 

Hasta hace poco, llegar a la cueva significaba abrirse paso entre una maleza densa y una maleza espinosa. Con la bendición del metropolitano Mor George Khodr y el apoyo de la parroquia local, se despejó la zona circundante, se instaló una entrada sencilla y se niveló el terreno. La cueva en sí quedó intacta, sin cemento, sin intervención moderna, honrando tanto su fragilidad como su historia. 

Dentro, el espacio es austero. Un iconostasio, alineado hacia el este según la tradición ortodoxa, enmarca un pequeño altar. Los iconos, trasladados desde la iglesia del pueblo, se han mantenido notablemente intactos a pesar de la exposición de la cueva al viento, la lluvia y el sol, un detalle que los residentes describen discretamente como providencial. 

Lo más misterioso que permanece es el icono más antiguo de la cueva, San Juan Crisóstomo. Se desconoce su antigüedad. Sus orígenes no están documentados. Sin embargo, su presencia es lo que dio nombre a la cueva hace generaciones. 

«Este lugar siempre ha sido visitado», dijo Roueihab. «La gente venía a pie, mucho antes que las carreteras o los coches. Vinieron a rezar, a encender velas, a recordar.» 

Los acantilados circundantes están llenos de una docena o más de cámaras talladas a mano, cada una de apenas un metro de ancho. Algunos creen que eran nichos funerarios usados por antiguos habitantes; otros sugieren que servían como puestos de vigilancia para vigilar la costa y la cercana fortaleza de Mseilha. No existe una respuesta definitiva. Incluso geólogos visitantes de la Universidad de Balamand solo pudieron ofrecer conclusiones parciales. 

Cada año, la fiesta de San Juan Crisóstomo transforma el lugar. Tras las oraciones vespertinas, los fieles se reúnen para una comida compartida, una tradición de larga data de «ma’idat mahabbah», la mesa del amor, donde se intercambian comida, historias y saludos. Es una celebración menos ritual que de pertenencia. 

El propio Kabba refleja ese espíritu. Es el primer pueblo costero del distrito de Batroun, conocido por su hospitalidad y diversidad religiosa. Junto a la cueva hay iglesias dedicadas a la Virgen María, la Salvadora, San Jacobo del pueblo maronita siríaco y otros lugares históricos que anclan discretamente la identidad del pueblo.



En los meses de verano se celebran liturgias adicionales. Las familias bautizan a sus hijos en la pila bautismal de piedra de la cueva. Los visitantes llegan en autobús, a veces varias veces al mes, atraídos por el paisaje, el silencio y la sensación de continuidad. 

La vida de San Juan Crisóstomo, relatada durante las celebraciones, resuena profundamente aquí. Nacido en Antioquía en el seno de una familia militar pagana, criado por una madre cristiana, renunció a la riqueza y el poder, defendió a los pobres, combatió la corrupción y la herejía teológica, y pagó sus convicciones con el exilio y el sufrimiento. 

«Hoy, más que nunca, necesitamos su voz», dijo Maggy Amil Elias, quien documentó el lugar y sus tradiciones. «Una voz por la justicia, la verdad y la dignidad de los oprimidos.» 

Mientras Líbano lucha con la incertidumbre, lugares como la Cueva de San Juan Crisóstomo perduran, no como reliquias, sino como testimonios vivientes. Piedra y arena, oración y memoria, resistiendo el tiempo. Desde Kabba al-Batruniyeh, el mensaje es tranquilo pero firme, la fe aquí no es ornamental. Está tallada en la roca.

Conflictos, cooperación y desarrollo social en Oriente Medio

Oriente Medio ha sido el epicentro del conflicto geopolítico mundial durante más de un siglo. Las tensiones históricas de la región, agravadas por las luchas políticas modernas, han afectado profundamente su tejido socioeconómico. En este ensayo, examino la interacción entre el conflicto, el desarrollo comunitario, el estancamiento económico y la desintegración social en el Medio Oriente, proporcionando un análisis académico en profundidad que rastrea las causas históricas, presenta los desafíos modernos y propone estrategias futuras para la estabilización. Este análisis se basa en estadísticas, datos históricos y acontecimientos recientes para proporcionar una comprensión integral de cómo las guerras, la inestabilidad política y el declive económico han obstaculizado el desarrollo en la región, y cómo la diplomacia, la gobernanza y las organizaciones no gubernamentales (ONG) pueden contribuir a una posible recuperación.

Raíces históricas e impulsores de conflictos

Los conflictos en Oriente Medio se remontan al desmantelamiento del Imperio Otomano después de la Primera Guerra Mundial y a las fronteras arbitrarias impuestas por las potencias coloniales europeas en virtud del Acuerdo Sykes-Picot (1916). Estas fronteras artificiales ignoraron las distinciones étnicas, religiosas y tribales, creando líneas divisorias que más tarde estallarían en disturbios civiles. El establecimiento de Israel en 1948, después del fin del Mandato Británico, intensificó las hostilidades, particularmente entre los colonos judíos y las poblaciones árabes, lo que llevó a varias guerras, incluidas las guerras árabe-israelíes de 1948, 1956 y 1967. Esto último resultó en la ocupación de Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén Este, territorios que siguen siendo profundamente disputados en la actualidad.

Los conflictos modernos en Oriente Medio, como la guerra Irán-Irak (1980-1988), la guerra del Golfo (1990-1991), la invasión estadounidense de Irak (2003) la guerra civil siria y el escenario bélico con Irán, han sido impulsados por una combinación de sectarismo, competencia por los recursos (especialmente el petróleo) y la participación estratégica de potencias mundiales como Estados Unidos, Rusia e Irán. La ocupación estadounidense de Irak, en particular, desestabilizó la región, lo que llevó a la aparición de grupos extremistas como Al-Qaeda y, más tarde, ISIS, lo que exacerbó aún más las divisiones internas.

Impacto social y económico de los conflictos

Estancamiento económico

El Oriente Medio, a pesar de sus vastos recursos naturales, en particular el petróleo, sufre de marcadas desigualdades económicas y estancamiento. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el PIB combinado de los países afectados por conflictos en la región de Oriente Medio y Norte de África (MENA) disminuyó un 30% entre 2010 y 2023. Países como Siria, Yemen y Libia han experimentado reducciones significativas en el crecimiento del PIB debido a guerras civiles prolongadas. Por ejemplo, el PIB de Siria se contrajo más del 70% entre 2011 y 2020, borrando décadas de progreso económico.

Las tasas de desempleo en las zonas de conflicto son asombrosas. En Yemen, donde la guerra civil se ha desatado desde 2015, la tasa de desempleo superó el 32% en 2023, y el desempleo juvenil alcanzó casi el 50%. En Siria, la destrucción de la industria y la agricultura ha llevado el desempleo a más del 55%, y en los territorios palestinos, la tasa de desempleo se sitúa en el 25%, exacerbada por las restricciones comerciales y de movimiento impuestas por Israel. Gaza, en particular, tiene una de las tasas de desempleo más altas del mundo, con más del 45% en 2024.

La inestabilidad regional también ha afectado a la inversión extranjera directa (IED), que ha experimentado una fuerte disminución en los países asolados por conflictos. El Banco Mundial informó que Yemen y Siria prácticamente no recibieron IED en los últimos cinco años, lo que agravó aún más su aislamiento económico. Las naciones ricas en petróleo, como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, han estado en gran medida aisladas de los impactos económicos directos del conflicto, pero incluso ellas han enfrentado desafíos como la disminución de los precios del petróleo y las consecuencias económicas de la pandemia de COVID-19.

La desintegración social y el colapso de las instituciones

El conflicto en el Oriente Medio no sólo ha causado destrucción física inmediata, sino también daños a largo plazo en las estructuras sociales e institucionales. Los sistemas educativos han sido de los más afectados, con millones de niños sin escolarizar debido a la destrucción de instalaciones, el desplazamiento o el miedo a la violencia. En Siria, más de 2,4 millones de niños seguían sin escolarizar en 2023, y en Yemen, aproximadamente 2 millones de niños se ven igualmente privados del acceso a la educación. Esta falta de educación amenaza con crear una «generación perdida» con pocas esperanzas de movilidad económica en el futuro, perpetuando ciclos de pobreza y conflicto.

El colapso de los sistemas de salud en los países devastados por la guerra profundiza aún más las crisis sociales. En Yemen, menos del 50% de los centros de salud están en pleno funcionamiento, lo que provoca brotes de enfermedades prevenibles como el cólera. En Siria, los hospitales han sido atacados deliberadamente tanto por el gobierno como por las fuerzas rebeldes, lo que ha reducido gravemente el acceso de la población a la atención médica. Estas condiciones contribuyen a las ya bajas tasas de esperanza de vida y altas tasas de mortalidad infantil de la región. Por ejemplo, la esperanza de vida en Yemen cayó de 66 años en 2014 a 58 años en 2023, un claro indicador de los estragos que el conflicto ha tenido en el desarrollo humano.

El papel de la política, la diplomacia y los actores externos

Las intervenciones políticas y diplomáticas en el Oriente Medio a menudo han exacerbado los conflictos en lugar de resolverlos. Los intereses estratégicos de potencias mundiales como Estados Unidos y Rusia, combinados con las ambiciones regionales de Irán, Turquía y Arabia Saudita, han dado lugar a guerras de poder y a la militarización de las divisiones sectarias. Por ejemplo, en Siria, el apoyo ruso al régimen de Bashar al-Assad ha envalentonado a las fuerzas gubernamentales, prolongando el conflicto y socavando los esfuerzos internacionales de paz. Mientras tanto, la rivalidad entre Irán y Arabia Saudita se ha manifestado en el conflicto de Yemen, con ambas potencias respaldando a bandos opuestos en una brutal guerra civil.

La diplomacia a menudo se ha visto obstaculizada por intereses contrapuestos entre los actores internacionales. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha tenido dificultades para mediar de manera efectiva, especialmente en Siria y Yemen, debido a la intransigencia de las partes interesadas clave y sus patrocinadores. Sin embargo, los esfuerzos diplomáticos regionales han tenido cierto éxito. Por ejemplo, en 2023, Qatar negoció un alto el fuego entre Hamás e Israel, aliviando temporalmente las tensiones en Gaza.

En los territorios palestinos, los Acuerdos de Oslo (1993-1995) establecieron el marco para una posible paz, pero finalmente fracasaron debido al incumplimiento y la creciente desconfianza entre los líderes israelíes y palestinos. El actual bloqueo de Gaza y los asentamientos israelíes en Cisjordania han socavado los esfuerzos hacia una solución de dos Estados. Según el Banco Mundial, la economía palestina se ha estancado, con un crecimiento limitado por las restricciones impuestas por Israel que limitan el comercio y la inversión.

El papel de los gobiernos locales y las ONG

En las regiones afectadas por conflictos, los gobiernos locales a menudo se han visto abrumados por la guerra o son vistos como cómplices de la violencia en curso, como es el caso de Siria, donde el régimen de Assad ha sido acusado de crímenes de guerra. Los gobiernos de Irak y Yemen han luchado contra la corrupción, la ineficacia de la administración y las luchas internas entre facciones, lo que les ha impedido atender las necesidades de sus poblaciones. En muchos casos, las ONG han intervenido para llenar el vacío dejado por instituciones estatales débiles o ausentes.

Las ONG internacionales y locales han desempeñado un papel crucial en la mitigación de los peores impactos de los conflictos mediante la prestación de ayuda humanitaria, educación y atención médica. El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Médicos Sin Fronteras (MSF) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) son algunas de las organizaciones que trabajan en Siria, Yemen y los territorios palestinos. Sin embargo, las ONG se enfrentan a importantes desafíos, como el acceso limitado a las zonas de conflicto, la financiación insuficiente y la presión política tanto de los gobiernos locales como de los actores extranjeros. Por ejemplo, en Yemen, las ONG se han visto obligadas a navegar en un entorno complejo y peligroso en el que tanto los rebeldes hutíes como las fuerzas gubernamentales imponen restricciones a la distribución de ayuda.

Recomendaciones para el desarrollo futuro

El camino hacia el desarrollo sostenible en el Oriente Medio debe abordar tanto los efectos inmediatos del conflicto como los problemas estructurales a largo plazo que alimentan la inestabilidad. Es necesaria una combinación de estrategias diplomáticas, políticas y económicas para reconstruir las comunidades y promover la cohesión social.

  1. Fortalecimiento de las iniciativas diplomáticas:
    Los esfuerzos diplomáticos deben centrarse en procesos de paz inclusivos que involucren a todas las partes interesadas pertinentes, incluidas las potencias regionales como Irán y Arabia Saudita. La comunidad internacional también debe apoyar las iniciativas de base que fomenten el diálogo entre los diferentes grupos étnicos y religiosos, lo que podría ayudar a sentar las bases de la reconciliación a largo plazo. Los mediadores internos, tal como los utiliza el PNUD en varios Estados árabes, han sido eficaces a nivel local para resolver controversias y podrían ampliarse para abordar conflictos de mayor envergadura.
  2. Reconstrucción económica e inversión:
    Las instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial y el FMI deben dar prioridad a la reconstrucción de la infraestructura y al apoyo a la diversificación económica en los países afectados por conflictos. Es esencial contar con políticas económicas específicas que creen empleo, en particular para los jóvenes, y promuevan la igualdad de género. Además, los esfuerzos por mejorar el clima empresarial, como la reducción de la corrupción y la mejora de la gobernanza, son fundamentales para atraer inversiones extranjeras.
  3. Empoderamiento de las ONG y de la sociedad civil:
    Las ONG deben seguir desempeñando un papel clave en la prestación de servicios esenciales, pero necesitan un mayor acceso a las zonas de conflicto y una mejor coordinación con los gobiernos locales. La comunidad internacional debe aumentar la financiación de las organizaciones no gubernamentales y apoyar las iniciativas de fomento de la capacidad que permitan a las organizaciones locales de la sociedad civil funcionar eficazmente.
  4. Abordar las reformas políticas y de gobernanza:
    Para la estabilidad a largo plazo, son esenciales las reformas políticas que promuevan la gobernanza inclusiva y el estado de derecho. Esto incluye esfuerzos para fortalecer las instituciones estatales, reducir la corrupción y garantizar que el poder político se comparta de manera equitativa entre los grupos étnicos y religiosos. En Irak y Líbano, por ejemplo, los sistemas políticos que dividen el poder en líneas sectarias han alimentado la corrupción y debilitado al Estado, lo que requiere un cambio hacia modelos de gobernanza más inclusivos.

Los conflictos de Oriente Medio han causado una devastación generalizada, socavando el desarrollo comunitario, el crecimiento económico y la cohesión social. Para avanzar, la región requiere un enfoque coordinado que combine la diplomacia, la reconstrucción económica y las iniciativas de consolidación de la paz de base. El fortalecimiento de los gobiernos locales y el empoderamiento de la sociedad civil serán cruciales para reconstruir comunidades resilientes que puedan enfrentar los desafíos futuros. El Oriente Medio sólo podrá abordar las causas profundas de la inestabilidad lograr la paz y el desarrollo sostenibles.

Referencia

Banco Mundial, «Informe sobre el desarrollo mundial 2011: conflicto, seguridad y desarrollo» (Banco Mundial, 2011).

ORF Online, «La creciente inestabilidad en la región nubla el futuro de Oriente Medio», Observer Research Foundation, junio de 2023.

PNUD, «En todos los Estados árabes, los mediadores internos están mitigando los impactos de los conflictos», Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, diciembre de 2023.

Banco Mundial, «Yemen Economic Update», mayo de 2024.

Banco Mundial, «Actualización económica palestina», mayo de 2024.

Fondo Monetario Internacional, «El conflicto en Oriente Medio amenaza con remodelar las economías de la región», Blog del FMI, diciembre de 2023.

Wilson Center, «Explicación: Raíces y realidades de 10 conflictos en Oriente Medio», Wilson Center, 2024.

ACNUR, «Explicación de la crisis de los refugiados en Siria», ACNUR, 2023.

PNUD, «En todos los Estados Árabes, mediadores internos», PNUD, 2023.

Kabbani, Nader, «Informe sobre desarrollo económico de Oriente Medio y Oriente Medio y el Norte de África», Consejo de Asuntos Mundiales de Oriente Medio, junio de 2023.

FMI, «Riesgos de conflicto en Oriente Medio», Blog del FMI, 2023.

Un apunte sobre el islam

La presencia de musulmanes en los países occidentales es cada vez mayor. Se prevé que en los próximos 25 años al menos la mitad de la población creyente europea practique el islam. Esta evolución social origina problemas de integración y convivencia, miedos y dudas. Por otra parte, instituciones como la Iglesia Católica, el Consejo Evangélico Internacional, la Iglesia Ortodoxa, la Fundación Qatar para el Diálogo Interreligioso, la Universidad Islámica Azad de Egipto, la Rabita Mohammedia de Ulemas de Rabat (Marruecos) y numerosos institutos y centros de investigación favorecen el diálogo entre musulmanes y cristianos.

Todo ello plantea cuestiones que deben ser analizadas y explicadas con objetividad y sencillez. ¿Cómo es el islam? ¿Qué espiritualidad tiene? ¿Qué nos asemeja y diferencia a cristianos y musulmanes? ¿Podemos convivir en paz? ¿El islam representa una amenaza para la civilización occidental? ¿Por qué hay terrorismo islamista? ¿Qué significa el diálogo interreligioso? ¿Qué itinerario dialógico podemos seguir? 

Estas y otras cuestiones las analizo brevemente a continuación, resultado de un curso que ofrecí en octubre de 2017 en Murcia. También constituye el fruto de muchos años de investigación, estudio y convivencia fraterna con poblaciones musulmanas.

INTRODUCCIÓN

Mi objetivo es ofrecer algunas claves basadas en la investigación que he realizado durante más de quince años, con la finalidad de que usted tenga elementos objetivos de juicio con los que pueda entender qué está pasando en el ámbito del diálogo interreligioso cristiano musulmán. No se trata, por tanto, de una perspectiva apologista o política, sino dialogante e integradora, dirigida fundamentalmente a creyentes cristianos.

Quiero repasar algunos hechos importantes del islam histórico para entender el diálogo entre cristianos y musulmanes, y lo que pretendemos conseguir con tal actividad.

Posiblemente alguien piense que parte de mis afirmaciones son ligeras, casi sacadas de la manga; pero no es así. Pueden creerme a priori que cualquier cosa que yo diga aquí, por rara que pueda parecer, está muy pensada y documentada después de largos años de contacto, estudio, investigación, reflexión y convivencia con creyentes y practicantes de ambas tradiciones religiosas.

En nuestros días predominan dos vías de acceso para acercarse al islam:

a) La demonización del islam; es decir, la vía de la islamofobia, en la cual esta religión es presentada como el producto de una intervención cuasi demoniaca.

b) La exaltación del islam como religión de paz; o sea, la islamofilia.

            Ambas están, en mi opinión, equivocadas. Y si uno, como es mi caso, trata de desbrozar el terreno quitando las malas hierbas de la islamofobia y la islamofilia, puede tener, casi seguro, el ataque de los que defienden esas posturas.

            El islam es algo más que religión. Se trata de una cosmovisión que se ha desarrollado durante catorce siglos y presenta numerosas interpretaciones, ramificaciones, sectas, teologías y filosofías, por no hablar de sus distintas y en ocasiones contradictorias manifestaciones culturales y populares.

            Se ha construido sobre la tensión originada durante su expansión y desarrollo. Tan incorrecto es decir que el islam equivale a violencia como afirmar que equivale a paz.

            Para abordar su estudio hay que tener en cuenta algunos aspectos:

            1º. Existen tres grandes esferas para el estudio de una religión: religiosa, política y cultural. Esto da pie a distintas vertientes en función de qué esfera predomine. Si lo hace la política, englobará ideologías distintas, por ejemplo, en el islam ha adquirido triste protagonismo el yihadismo, cuyo exponente más radical es la actividad terrorista para tratar de imponer por la fuerza una visión fundamentalista de la práctica religiosa. La esfera religiosa tiene expresiones sublimes y dignas de admiración, como el misticismo, cuyo exponente más conocido en el ámbito islámico es el sufismo. La esfera cultural impregna la vida de todos los creyentes y es poliédrica pues, en el caso del islam, son más de 1.500 millones de personas en el mundo, pertenecientes a diferentes etnias y culturas. Tradiciones, costumbres, folklore, gastronomía, festividades populares… todo forma parte de la expresividad religiosa. Cada pueblo tiene las suyas propias. Buena parte de estas culturas penetran en la esfera íntima de la religión, de modo y manera que a veces se confunden[1].

            La esfera cultural requiere de un estudio profundo y detallado para calibrar el grado de influencia en las distintas prácticas islámicas. Además, está en permanente evolución, pues lo cultural no es estático y obedece a múltiples elementos sociales.

            No existe, por tanto, un islam único sino una diversidad importante dentro de esta religión.

            Para entenderlo tenemos que estudiar esas tres esferas. Sin este ejercicio, todas las aproximaciones a la realidad islámica serían deficientes dando pie a exageraciones de todo tipo, desde el buenismo que representa la corrección política a la demonización de los musulmanes y el odio que representa la islamofobia.

2º. No fue el profeta Mohammed (más adelante explicaré por qué no debemos llamarlo Mahoma), el fundador estricto del islam, porque las prácticas musulmanas nacen después de su muerte, en un largo proceso de elaboración dogmática y teológica. Mohammed no quiso fundar una nueva religión, sino que fue un árabe monoteísta que heredó la tradición profética de judíos y cristianos e intentó reformar ciertas prácticas religiosas y sociales que, en su opinión, habían adulterado el mensaje de los profetas anteriores, incluido el mensaje de Jesús de Nazaret, llamado Isa en el Corán. Por tanto, Mohammed fue un reformador social. Incluso podría decirse que era un seguidor de Jesús, un cristiano no paulino[2], aunque esta afirmación es rechazada por la versión histórica oficial y comúnmente aceptada. El islam nace como la reinterpretación de la figura del profeta Mohammed, del Corán y de los hadices (narraciones sobre dichos y costumbres del profeta).

            3º. Quien lea el Corán y los Hadices caerá en la cuenta de que hay dos claros períodos en la vida de Mohammed: Meca y Medina, y dos referencias:

a) Un mercader de éxito en la ciudad de La Meca, con gran reputación de hombre inteligente, prudente y honrado que, a partir de cierto momento empieza a manifestar diferentes experiencias místicas. Mohammed era un hombre que se encontraba muy a gusto en La Meca, acomodado, viviendo una vida plena con su esposa Jadiya y con sus negocios, desarrollando una conciencia profética, asustadizo y temeroso por aquello que le llegaba en sus momentos de oración.

b) Un hombre poderoso en la ciudad de Medina, líder político y militar, caudillo y violento en ocasiones, que tuvo que tomar decisiones difíciles para fraguar la naciente comunidad musulmana, una sociedad diferente a lo que había conocido, con normas jurídicas y sociales precisas, en expansión y con enemigos poderosos a los que se enfrentó y venció.

A lo largo de los siglos este personaje histórico ha sufrido en buena medida un proceso de idealización por parte de muchos musulmanes. Se ha repensado su figura hasta el punto de llegar a una cuasi divinización y exaltación.

Esta idealización se hace por dos vías:

  1. Mohammed es el hombre perfecto, con virtudes sobrehumanas, el más querido por Dios.
  2. Mohammed es el defensor en la tierra de la unicidad divina. Su obra consistió en confirmar un monoteísmo estricto que había sido corrompido por el judaísmo y adulterado por la interpretación trinitaria de los cristianos. La illaha illa lah (no hay más divinidad que Dios). Mohammed es el que aporta luz definitiva a la revelación de Dios y señala a los hombres el camino verdadero.

Con este trasfondo histórico emergió una corriente religiosa dentro del propio islam, el sufismo, que algunos eruditos musulmanes pretenden rastrearlo hasta el mismo tiempo del profeta Mohammed, y para otros –de corte occidental- lo remontan casi hasta la noche de los tiempos, en una especie de culto permanente que ha tenido distintos nombres a lo largo de la historia humana. Sea como fuere, el sufismo constituye una práctica radical de abandono y contemplación. Sería algo parecido al misticismo cristiano; pero con algunas peculiaridades que lo diferencian.

Dentro del sufismo existe una corriente de fieles que tienen en Jesús a su maestro, desde una vertiente musulmana; es decir, según la visión que ofrece el Corán sobre la figura del profeta Isa, como así es nombrado. Este modelo de espiritualidad es el más próximo a la tradición cristiana y lo traigo a colación porque en mi opinión constituye el punto de apoyo más adecuado para abordar el argumento del libro, o sea, cómo el cristianismo y el islam pueden ir de la mano en el camino de la convivencia y de la paz definitiva. ¡Ojo!, no alumbrando un sincretismo religioso sino desde la propia cosmovisión de cada religión, caminar juntos en aras de este noble propósito, arrojando luz sobre numerosos aspectos de ambas religiones que, sin duda, serán de provechoso para todos los creyentes.

Isawis: La visión sufí de Jesús.

            El sufismo es un camino espiritual centrado en el amor. Se trata del núcleo del islam, el “corazón del islam”, como así lo han descrito numerosos maestros sufíes.

            El sufí vive enamorado de Dios al que puede llamar Allah, Yavé o Jehová, puesto que, según esta tradición, “no tiene nombre; pero responde por cualquier nombre con que se le invoque”, viviendo esta vida como un acto de amor y servicio a los demás.

            Al expresarse en el “corazón del islam”, lo que se quiere manifestar es que los sufíes existen desde tiempos inmemoriales, pues se apunta a la realidad de la que forman parte: amados de Aquel a quien aman.

            A lo largo de la historia, el sufismo se abrió al diálogo con místicos de otras tradiciones, en una relación fructífera que llevó a adoptar distintas disciplinas a los seguidores del camino para ayudarles a profundizar en la experiencia amorosa desde su situación personal, histórica y geográfica concreta. Por ello existen diversas órdenes sufíes. La más conocida es la tradición de los derviches, sufíes que entran en comunión con Dios mediante el canto y el giro.

            Muchos practicantes del sufismo dependen directamente de la espiritualidad islámica; pero los hay que están más cerca del hinduismo, del budismo y del catolicismo.

            Hay quienes cantan, quienes danzan, los que buscan el éxtasis unitivo y los que ´aúllan` el Nombre divino, o los que practican la oración del Nombre de Jesús.

            Hay sufíes que viven en la más absoluta pobreza y quienes usan el silencio como Camino para llegar al Amado; pero todos tienen un denominador común: el amor con el que desean perderse absolutamente en el Divino, ya desde ahora, en el mundo material, pues los sufíes anhelan “morir antes de nuestra muerte”, con el fin de que Dios pueda ser en ellos y ellos en Él.

            También ha surgido una corriente denominada ´neosufismo`, impregnada de prácticas recogidas en el movimiento de la Nueva Era, dando lugar a la formación de grupos sectarios y cofradías alejadas de la tradición sufí original y, por ello, fuera del marco del sufismo tradicional.

            Los llamados ´Isawi` son sufíes jesuánicos, pues Jesús de Nazaret es su maestro y guía. Invocan al Divino como el “Buen Dios”, siguiendo el ejemplo de Jesús que le llamó ´Abba` (literalmente: “papito querido”), término con el que Jesús quería resaltar la bondad, el amor, la cercanía y calidez de Dios. Siguen las tradiciones sufís sobre Jesús y, lo más importante, la verdad que Él revela al corazón de quien le ama y le sigue. Podrían llamarse “sufíes cristianos”, aunque no asumen todos los dogmas del cristianismo. En el islam se les denomina ´Isawis`, “los que son de Isha (Jesús)”.

            Los Isawis oran así:

            “¡Oh Dios, envía tus bendiciones sobre el noble maestro Jesús! ¡Que nuestro amor por él sea perfecto! Amén”.

El sello universal de santidad.

            Para los sufíes, Jesús es el “sello universal de santidad”, siguiendo las reflexiones de Ibn´Arabí[3]: “Jesús es el sello de la santidad, y Mohammed es el sello de la profecía”.

            Las siguientes palabras de Tirimizi[4] son la suma de lo que Jesús significa para ellos: “Es el siervo. Dios ha realizado su obra mediante Él. Él se mueve en las manos de Dios. Dios lo ha distinguido y lo ha hecho el líder de su creación. Es la posesión privada de Dios, el objeto de la predilección divina, la mina de los secretos del Amado. Es el látigo de Dios en la tierra, por él Dios juzga a su creación entera, y por buscarlo a él, Dios levanta a los corazones muertos y los torna a sí. Por él Dios reafirma su amor a la humanidad. Él es la llave del camino recto, la luz del mundo. Él es el más fiel de todos los santos y su líder, por lo que todos, a una vez, glorifican a su Señor por tan excelso mensajero. Dios lo ha exaltado sobre todo nombre, y en su vista se deleitan todos los mensajeros de Dios…”

Más no se queda aquí. Para el sufí es preciso dar un paso más: el sentido de su vida no es tanto ser mejor, sino ser mejor para los otros, es decir, no humanizase, sino hermanizarse.

Hermanizarse significa ser conscientes de la existencia del cosmos, del mundo y sus criaturas, no como objetos de producción, explotación, degradación o aniquilación, sino como hermanos menores (menores en conciencia) que han de ser cuidados, protegidos como parte fundamental de una creación que no nos pertenece, sino que pertenece a Abba.

Hermanizarse es aceptar que nuestra idea de individuos separados es una fantasía. Existimos con los otros y las otras y son ellos quienes nos ayudan a saber quiénes somos, qué hacemos en este mundo, cómo queremos ser, cómo queremos vivir y a qué causas es importante dedicarnos.

Aceptar y asumir la existencia y la dignidad de “la otredad” que comparten tiempo y espacio conmigo, a quienes necesito para vivir y de quienes soy co- responsable. Pasar de considerar a los demás bajo el prisma de mis intereses personales – dignos o rastreros – para conocer su excelsa unicidad. Contemplarlos en su grandiosa belleza, en su ser, y respetarlos profundamente.

Hermanizarse es ser hermano de uno mismo, dejar de ser Satanás de mí mismo (literalmente significa el acusador) para amarme, aceptarme y asumirme en responsabilidad como un ser único y hermoso, pero capaz de utilizar sus talentos para destruir, separar y explotar a otros.

Como parte de su práctica espiritual el sufí de Yeshua busca hacerse hermano de sí mismo, de los otros y las otras y de la creación entera, pero no desde el sentimiento, sino desde la práctica concreta, las acciones eficaces y sustentables.

EL ISLAM EN LA ACTUALIDAD

Crítica al islam.

  • El yihadismo (Yihad, guerra santa) es la componente fundamentalista del islam político y ocupa en la actualidad y de forma periódica los titulares de prensa y noticiarios de tv.
  • El yihadismo es al islam lo que el estalinismo fue al marxismo.
  • Existe una tremenda dificultad en los países islámicos para asumir con plenitud la libertad entendida también como el derecho al error religioso.
  • En un pasado lejano (Averroes, por ejemplo), el islam estaba mucho más abierto al diálogo que ahora. Averroes era aristotélico y batalló por ello. En su obra “Refutación de la refutación” (Tahafut al-tahafut) defiende la filosofía aristotélica frente a las afirmaciones de al-Ghazali de que la filosofía estaría en contradicción con la religión y sería, por tanto, una afrenta a las enseñanzas del islam. Perdió, fue censurado y sus obras destruidas. En Murcia tienen ustedes el ejemplo del sabio Arabi (…).
  • A partir del siglo XIII, el islam liquidó la teología el pensar y debatir sobre la naturaleza de Dios y la filosofía; la reflexión sobre la vida humana, su sentido y su fin, al margen del planteamiento coránico.
  • Todo esto se ha traducido en intolerancia (la fe sin razonamiento…):

& No existe ningún país islámico donde las otras confesiones religiosas puedan desenvolverse en libertad. Está prohibido el proselitismo religioso.

& La apostasía y el ateísmo son delitos que en algunos países se castigan con la pena de muerte.

& La experiencia directa de los cristianos árabes, coptos o libaneses, sobre la convivencia con la comunidad musulmana es de sufrimiento y persecución en muchos casos, excepto cuando el régimen político ha sido laico, lo que normalmente siempre ha coincidido con una dictadura.

& La misión histórica del musulmán que emigra a otros países consiste en preservar su identidad y continuidad religiosa. La integración es difícil.

& Para muchos musulmanes, Hitler es un héroe (entrevista a Sandra Salomon), pues ambos tienen a los judíos como enemigos.

& En las sociedades islámicas existe una violencia estructural difícil de combatir. No se trata solamente de violencia física. Las leyes islámicas (sharía) penalizan a mujeres, niños, homosexuales… Están construidas sobre un patriarcado inmóvil.

& Las reformas sociales suelen llegar con las crisis económicas. Por ejemplo, en Arabia Saudita las mujeres tienen prohibido conducir coches; pero debido a la crisis del petróleo, muchas familias ya no pueden permitirse contratar chóferes para llevar a los hijos al colegio, o a las propias esposas a los centros comerciales. Entonces la ley se flexibiliza y se permite que ellas puedan conducir.

& La brujería, el “mal de ojo” y las prácticas demoníacas están muy extendidas, a pesar de su prohibición expresa. Muchos musulmanes que han peregrinado a La Meca cuando regresan cambian su comportamiento, se vuelven más intolerantes, se hacen tratar con un atributo distinguido: “Hass”. Existen numerosos fenómenos de posesión diabólica y los consiguientes exorcismos (ruqya), muchas veces realizados solo para sacar dinero.

El islam en positivo.

  • Antes de Muhammad la sociedad árabe era tremendamente violenta, las mujeres valían menos que un dromedario, aunque no de forma generalizada, pues en algunas tribus eran respetadas. Era práctica corriente matar < las niñas recién nacidas, no había un derecho válido para todas las tribus. El islam trajo orden, leyes, derechos sociales, monoteísmo.
  • El aspecto religioso tiene un desarrollo impresionante:

& No es cierto que el Corán no pueda interpretarse, (algo que se repite en occidente de forma machacona):

            Los hadices son comentarios del profeta y su interpretación a muchos pasajes del Corán.

            El Tafsir es una ciencia islámica cuya finalidad es explicar el Corán… Existen numerosos tafsires.

  • El islam tiene una notable profundidad teológica. Y el Corán puede tener distintas lecturas y grados de comprensión en función del nivel intelectual y pureza de corazón del musulmán.
  • El islam ha producido ilustres pensadores, filósofos, teólogos y científicos.
  • En el islam también se produce el fenómeno de la santidad, tanto en hombres como en mujeres. Y son reconocidos por la comunidad musulmana.
  • Cientos de millones de musulmanes encuentran una vía de paz, de oración profunda que da sentido a sus vidas…
  • El islam ha dado pie a hechos culturales de gran riqueza: caligrafía, arquitectura, gastronomía, …
  • En el seno del islam han surgido corrientes místicas como el Sufismo, que propugna el amor entre los hombres y de Dios.
  • La práctica religiosa se ha estructurado a partir del idioma árabe fortaleciendo la religión. No ha habido modificación del idioma litúrgico (como sí ha pasado en el catolicismo a partir del CVII) y este hecho contribuye a identificar la comunidad de creyentes (la UMMA).
  • Hay una solidaridad espontánea entre los musulmanes.
  • El islam ha conservado la estructura familiar y es refractario a cambios sociales en este sentido (por ejemplo, la ideología de género es impensable en una sociedad islámica, el relativismo moral tampoco tiene cabida, los matrimonios con pocos hijos o ninguno, …).
  • Etc.

CRECIMIENTO DEL ISLAM

  • Confesión religiosa que más deprisa crece en el mundo. Pasará de 1.800 millones en la actualidad a casi 3.000 millones en el año 2060.
  • Europa envejece a marchas forzadas y necesita con urgencia población joven. Esta población proviene en la actualidad mayoritariamente de los musulmanes.
  • La población musulmana migrante apoya la institución de la sharía (ley islámica) que, de llegar a aplicarse podría convertir a la población no musulmana, los “infieles”, en ciudadanos de segunda obligados a pagar un impuesto especial y se volvería ilegal el proselitismo religioso de otras religiones. Para hacernos una idea: el 83% de los marroquíes son partidarios de implantar la sharía en los países que habiten. De hecho, en muchos barrios de Londres, París, etc., esto es una realidad tolerada.

INTEGRACIÓN.

  • La gran pregunta que se hace mucha gente: ¿Nuestra sociedad puede integrar una comunidad que en su mayoría solo quiere ser ella misma y expandirse en nombre de Dios? Es una pregunta trampa, pues la mayoría de los musulmanes no busca la expansión de su religión, solo vivir en paz, pero dentro de sus normas y costumbres. El problema no es de los musulmanes, sino de una sociedad europea y occidental que ha renunciado a su esencia. Europa se construye a partir del cristianismo y el derecho romano. Esto ya no es así. La democracia está abriendo la puerta a un cambio sociocultural.

Por tanto, creo que sí. Un camino por propiciar que iría de acuerdo con la exigencia coránica (2:143), siendo una comunidad ejemplar, punto de referencia para los demás, evitar los excesos. En este hábitat no tendría cabida el fundamentalismo. Pero admitámoslo: es muy difícil de realizar pues habría que ejercer una interpretación nueva del Corán y los hadices, adaptarlos a nuestro tiempo, y esta tarea solo pueden realizarla los musulmanes. La sharía no podría ser aplicada en ningún caso, ni tan siquiera de forma parcial y en ámbitos reducidos (algo que ahora no pasa).

Y tampoco es fácil hacer estos cambios en una sociedad laica como la nuestra cuyas leyes y comportamientos son ajenos y contrarios a Dios, cuando no claramente hostiles. Ahora el ataque mayor es a los católicos y mañana será a los musulmanes. En definitiva, existe una moral compartida por todos los creyentes, sea cual sea su credo, surgida de la ley natural.

Regenerar la Iglesia. Se està perdiendo el sentido sagrado de la liturgia. La gente no va a misa pq les resulta aburrido entre otras cosas y   confuso tambien. Se perdió el idioma liturgico, la adoración como eje central. De una liturgia cristocéntrica hemos pasado a una liturgia antropocéntrica. La Iglesia tampoco es una ong. La iglesia lleva el evangelio. Las ongs han sustituido la funcion social de la iglesia. Entonces no es extraño que los jovenes pasen de ir a la iglesia pq alli encuentran mas de lo mismo, no a Dios. Los musulmanes, sin embargo, conservan el idioma litúrgico y la adoración a Dios como la base de su religión. Las mezquitas no son lugares para ceremonias  religiosas extrañas ni para cantos modernos, tampoco son ongs, tienen una identidad muy clara. El musulman se siente parte de una comunidad.

Por otro lado, si los cristianos no construimos también una comunidad virtuosa, no tendremos nada valioso que ofrecer. De poco sirve poner en marcha leyes reguladoras. Finalmente la mayoría musulmana impondrá por fuerza democrática sus leyes. El hecho migratorio es una realidad. El crecimiento demográfico en países islámicos, africanos,… propician el mundialismo. La verdad es que yo veo pocos cristianos comprometidos. Vivimos acomodados.  La canciller alemana Merkel dice: “no hay muchos inmigrantes, ni musulmanes, lo que hay son pocos cristianos”.

Entonces no sería de extrañar que de aquí a unas pocas décadas los usos y costumbres de las sociedades europeas cambien: el calendario laboral recogerá las fiestas islámicas, leyes específicas, etc. Si una mayoría de creyentes son musulmanes resulta lógico pensar que más pronto que tarde promuevan leyes para garantizar su práctica religiosa y sus tradiciones, en detrimento de las cristianas. ¿Esto será bueno o malo? Dependerá de cómo articulemos la convivencia. Un reto, sin lugar a duda.

DIÁLOGO CRISTIANO MUSULMÁN

  •  
  • ¿Cómo es posible que las religiones abrahámicas afirmen que sus mensajes vienen de un solo Dios y que este Dios se contradiga consigo mismo, causando tantas disputas entre quienes se declaran como sus devotos? ¿Por qué cada de estas religiones afirma ser la verdadera, sin plantearse nunca la posibilidad de estar equivocadas en algunas de sus convicciones? ¿ha dejado Dios la humanidad a su destino con cadenas mentales que no puede liberarse

3.1. Aproximación.

Diálogo Interreligioso.

  • ¿Por qué dialogar? El islam está presente en nuestra sociedad. No podemos vivir de espaldas a esta realidad. Musulmanes conversos. Inmigrantes. Es un fenómeno de nuestro tiempo. Necesitamos conocer el pensamiento de quienes profesan otra religión que es la de más rápido crecimiento. Necesitamos crear espacios de diálogo.
  • Hay que tratar de eliminar las diferencias religiosas basadas en dogmas establecidos muchos siglos atrás. Cristianos y musulmanes estamos llamados al entendimiento para conseguir una convivencia verdadera y para luchar contra los poderes políticos que utilizan la religión para la manipulación de masas.
  • Algunos expertos abogan por la alianza política entre cristianos y musulmanes respecto a temas sociales.
  • Judaísmo, cristianismo e islam son religiones abrahámicas. Afirman que sus mensajes vienen de un solo Dios. ¿Cómo puede haber tantas disputas, odio y guerras entre fieles que se declaran devotos de Dios? ¿Por qué cada una de estas religiones afirma ser la verdadera?
  • Puede haber un verdadero acercamiento teológico entre cristianos y musulmanes. Necesitamos un esfuerzo intelectual de actualización y comprensión de los textos sagrados. Por ejemplo, la Trinidad cristiana y la Unicidad de Dios en el islam pueden entenderse perfectamente. También en el islam de nuestros días la mayoría de los musulmanes describen al profeta Muhammad con los siguientes términos que prácticamente lo divinizan –en contradicción con las enseñanzas del Corán-:

.Luz de los universos,

.La razón de la existencia de la humanidad,

.La primera creación existente,

.Legislador supremo junto a Dios,

.Obrador de milagros,

.Hombre perfecto.

Son atributos que nos recuerdan a los que describen en el cristianismo a Jesús. Se llama a Mohammad el “Amado de Dios”, mientras que nosotros decimos de Jesús el “Hijo de Dios”.

Esto significa que el islam es una religión que evoluciona, que crea dogmas y prácticas religiosas. Existen numerosos islam, no uno solo, en contra de lo que dicen los apologistas fundamentalistas islámicos.

  • Tesis para el diálogo: “Si Dios es el Dios de todos, entonces tiene que haber una solución definitiva para todos sus hijos e hijas, con independencia de la religión que practiquen”. La propuesta no es solo mía. El CV II y numerosos documentos pontificios vienen a respaldarla. También teólogos especializados en teología de las religiones investigan en este sentido realizando propuestas que están empezando a arrojar sus frutos. (Comentar que en Murcia se ha leído hace unos meses una tesis doctoral titulada “Propuesta de una lectura conjunta entre el cristianismo y el islam” defendida por Taner Demirci Lopez (Instituto Teológico. Universidad de Murcia).

LO MÁS IMPORTANTE:

  • Conectar con la Fuente.
  • Base del diálogo: el silencio. Acallarse.
  • Dejar espacio a lo propio y a lo ajeno.
  • No tenemos nada que defender. Todo es don.
  • Las religiones son receptáculos de una revelación y cada una de ellas

es una copa que ha recibido esa revelación. Entonces el diálogo

es dar de beber el vino que fluye a mí a tu paladar y dejar

que el tuyo sea percibido en mi paladar. Y en ese compartir encontrarnos.

Justo lo contrario de competir entre totalidades. Compartir

plenitudes.

DIFICULTADES:

  • Históricas, psicológicas, institucionales, cronológicas…
  • Hay que tener en cuenta seriamente al otro. Hay que tener paz en

nosotros mismos, asentamiento en la propia verdad.

  • A lo largo de la historia la mayoría de los encuentros han sido desencuentros, salvo algunos pocos hechos aislados, como el testimonio y ejemplo de fe de Carlos de Foucauld, conviviendo con las tribus tuareg del desierto del Sahara. Los musulmanes de la época lo admiraban y le conocían como un “morabut”, un hombre de Dios, santo.
  • La palabra suele ser ofensiva.
  • Ideologización.
  • Sincretismo (mezclar rituales, oraciones cuyo significado teológico es muy diferente…).
  • Indiferencia de los países islámicos y los musulmanes, quienes no suelen promover ni defender ni ver necesario el diálogo con otras religiones. Hay excepciones, por supuesto (Los chiíes son más dialogantes. También en el sufismo se cultiva el diálogo).

Esperanzas:

  • Ha habido encuentros fecundos en el pasado.

Cómo hacer:

  • Esfuerzo de ir hacia el otro verdadero, no imaginado, temido o despreciado.
  • Simetría del encuentro.
  • Practicando la hospitalidad sagrada.
  • Hay muchas realidades.
  • Cuatro niveles para el encuentro (ver documento pontificio

“Diálogo y anuncio del Evangelio” -1994-):

1º. Encuentro en la calle. (Colegios, barrios, convivencia…).

2º. Co inspirar conjuntamente en las causas de la justicia y la paz (asociaciones, movimientos por la paz…).

3º. Teológico. Teología institucional, expertos, …

4º. La oración. Contemplación, silencio orante. Dios es siempre mayor que las imágenes que tengamos de Él.

Quiénes dan el paso del acercamiento:

  • Bases. Grupos, colectivos, asociaciones… Oraciones colectivas, cenas, festividades, día de la paz, de los derechos humanos, de la mujer…
  • Desde las instituciones: iglesias, diferentes instituciones, plataformas confesionales, por ejemplo “oración por la paz en Asís convocada por Juan Pablo II”
  • Parlamento mundial de las religiones. Religiones Unidas, …
  •  

Cómo nos puede enriquecer:

  • Certeza de que, si el ser humano ha sido creado a imagen de Dios, todo aquello que

nazca con buena voluntad en el corazón humano es un reflejo de Dios y ¿por qué quedarnos con un color si el arcoíris tiene siete colores? Esto implica una resituación de nuestra religión frente a las demás. Tema delicado que requiere un largo camino.

  • En la tradición cristiana se habla de tres grandes posiciones en el diálogo interreligioso:
  • Exclusivista. Cristo es el Señor. Bautismo. Puede haber salvación. El impulso misionero tiene esta visión. Pero esto es pensar que nacemos con un déficit. Lo originante no es el pecado sino la imagen y semejanza. Lo que llamamos pecado es aquello que emborrona. Aquello que impide el desarrollo de lo que somos. Todas las religiones son modos de restaurar esa imagen primera.
  • Inclusivista. Concilio Vaticano II. Aunque no se confiese a Jesús como el Señor, en la medida que tengan implícitamente el deseo de lo que Jesús anuncia, participan del mensaje cristiano y acceden a la salvación. Esto se llama inclusión. Pero seguimos situados en el centro pensando que todos acabarán siendo cristianos.
  • Pluralista. Es delicada. No está asumida por el Magisterio de la Iglesia pero cada vez hay más teólogos, sacerdotes y religiosos misioneros que la asumen. El centro de la montaña está más allá de todos y más acá de todos. En cada religión vivida en plenitud, belleza y bondad se alcanza ese centro que nosotros alcanzamos como cristianos. Entonces no se trata tanto de convertir al otro a mi religión, sino de descubrir en la religión suya aquello que tiene de común con la mía y juntos alcanzamos la cima de la montaña por caminos diferentes.

¿Esto cómo se concilia con el evangelio, donde leemos en san Juan que Jesús es el camino, la verdad y la vida?, el único mediador entre los seres humanos y el Padre… Es un tema teológico abierto. El verdadero encuentro con el otro hay que hacerlo desde la salida de casa hacia el otro. Si el otro intuye que trato de convencerle para que venga a lo mío, no habrá diálogo y no aprenderemos. En el diálogo hay un radical conocimiento de la verdad del otro aunque no se exprese como mi verdad. Esto implica la escucha profunda y reconozco aquella plenitud que él expresa en su lenguaje y que yo como cristiano reconozco con mi lenguaje. No trato de convertirlo. Ambos nos convertimos a los que nos trasciende, a Dios. Esto es delicado pq hay que replantear ciertas cuestiones pero no quedan para nada minusvaloradas sino reinterpretadas de otro modo. Es un camino espiritual, como dice san Juan de la Cruz:

“Para ir adónde no sabes has de ir por donde no sabes.

Para ir adónde no conoces has de ir por donde no conoces.

Para ir adónde no debes, has de ir por donde no debes.”

El encuentro con el otro, el encuentro con la relación de Dios que se manifiesta en el otro es un éxodo que hace salir de mi hacia la tierra ajena, nosotros a través de Cristo, los musulmanes a través del Corán… respetándonos radicalmente, pq la cima es Dios, no es nuestra.

  • Hay personas que les cuesta entender este diálogo. Porque somos necios, cortos, no tenemos espacio para la generosidad. Porque no somos verdaderos cristianos ni los musulmanes verdaderos musulmanes. Cada vez que revestimos nuestra verdad como un trofeo en contra de la otra persona estamos haciendo añicos nuestra propia verdad. Esto le pasó a Jesús con sus discípulos a los que acusó de no entender nada.

Papa Francisco:

Dialogar no significa renunciar a la propia identidad cuando se va al encuentro del otro, y tampoco ceder a compromisos sobre la fe y la moral cristiana. Al contrario, «la verdadera apertura implica mantenerse firme en las propias convic­ciones más hondas, con una identidad clara y gozosa» (ibid., 251) y, por eso, abierta a com­prender las razones del otro, capaz de relaciones humanas respetuo­sas, convencida de que el encuentro con quien es distinto de nosotros puede ser ocasión de creci­miento en la fraternidad, de enriquecimiento y de testimonio. Por este motivo, diálogo interreligioso y evangelización no se excluyen, sino que se alimentan recí­procamente. No imponemos nada, no usamos ninguna estrategia oculta para atraer fieles, si no que damos ejemplo con alegría y sencillez de lo que creemos y somos. En efecto, un encuentro en el que cada uno dejara aparte lo que cree, y fingiese re­nunciar a lo que le es más querido, no sería una relación auténtica. En ese caso, se podría hablar de una falsa fraternidad. Como discípulos de Jesús, debemos esfor­zarnos en vencer el miedo, siempre dis­puestos a dar el primer paso, sin dejarnos desanimar ante dificultades e incompren­siones.

(Discurso a la Plenaria del Pontificio Consejo para el diálogo interreligioso).

CUESTIONES FINALES.-

  • ¿Qué se puede hacer? Una Europa de predominio islámico será inevitable, tan solo por la presión demográfica. Depende del punto de partida.

Si es como cristianos:

  1. Modelo de familia cristiana (más hijos, compromiso social, presencia pública, militancia activa,…).
  2. Ser modelo de amor.
  3. Convivencia activa: invitar a los musulmanes a las fiestas cristianas, especialmente la Navidad y la Pascua, y participar en sus celebraciones (ramadán, fiesta del cordero,…). Celebraciones conjuntas, por ejemplo día internacional de la mujer, y otras fiestas nacionales.
  4. Espacios de intercambio cultural.

Si es como sociedad laica y aconfesional:

  1. Articular leyes que impidan la sharia en suelo europeo.
  2. Potenciar estudios del Islam y sus dogmas en las comunidades musulmanas.
  3. Potenciar la educación de imames con raíz europea.
  4. Combatir el yihadismo: prohibiendo cualquier tipo de manifestación ideológica radical y fundamentalismo, al igual que se prohíben la divulgación del nazismo.
  5. Cooperación con los países islámicos respetando sus identidades culturales y favoreciendo un Islam moderno y tolerante que defienda los derechos humanos y las libertades individuales (abolición de la sharia en sus aspectos negativos: amputaciones, ejecuciones, persecución por identidad sexual, condena de la apostasía…).
  6. Desarrollando una política antiterrorista clara, sin intereses oscuros y apartidista.

3.2. Itinerario histórico. La iglesia católica frente al islam / la iglesia con el islam.

(papa Pablo VI, en la encíclica Ecclesiam Suam (1964), introduce en la iglesia la importancia del diálogo interreligioso).

3.3. El Concilio Vaticano II (Nostra aetate).

3.4. Diálogo y Anuncio (documento del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso y la Congregación para la evangelización de los pueblos).

3.5. Iglesia Ortodoxa e islam.

3.6. Protestantismo e islam.

3.7. Iniciativas para el diálogo interreligioso:

            – Unesco.

            – Fundaciones.

            – Institutos.

            – Universidades.

            – Internet. (recursos, foros, etc.).

3.8. Presente y futuro: cristianos y musulmanes en el camino de la paz.

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[1] Por ejemplo, la ablación del clítoris, denunciada a veces como práctica islámica, es ajena y contraria al islam; pero se ha mantenido en algunas sociedades musulmanas africanas por la fuerte influencia de las tradiciones y culturas de este continente. Lo mismo cabría decir de la brujería, la hechicería, etc. Todo eso está prohibido en el islam pero en algunas culturas ha sobrevivido. Por ejemplo en Marruecos: adivinación, talismanes…

[2] “Mohammed, el cristiano” (en redacción).

[3] (Murcia, 1165 – Damasco, 1241) Filósofo, teósofo y místico musulmán. Reconocido por la tradición sufí como el mayor maestro, fue un monista integral y un teórico de la unicidad del ser: su obra reconoce en toda experiencia el rostro de Dios y en toda imagen o forma la huella divina. Mantuvo que el mundo se ofrece al hombre como la celebración perpetua de la presencia divina.

[4] Abū ‘ásá Muḥammad ibn’ ásá as-Sulamī aḍ-Ḍarīr al-Būghī at-Tirmidhī (en árabe : أبو عرسين محمد بن عيسى السلمي الضرير البرغي الترمذي , persa : ترمذی , Termezī ; 824 – 9 de octubre de 892), a menudo referido como Imām at-Termezī / Tirmidhī , era un persa [1] [2][3] erudito islámico y coleccionista de hadices que escribió al-Jami` as-Sahih (conocido como Jami` at-Tirmidhi ), uno de los seis compilaciones de hadices canónicos en el Islam sunita . 

La gestión de las migraciones

Uno de los graves problemas de nuestro tiempo es la migración humana. Siempre hubo movimiento migratorios y siempre los habrá. La evolución de la sociedad conlleva el movimiento de sus individuos. Por tanto, desde una perspectiva histórica, nada nuevo hay en el fenómeno como elemento humano. Lo que sí resulta nuevo es la gran cantidad de personas que forman parte de esa dinámica migratoria, especialmente del sur pobre al norte rico. Evidentemente, esta es una clasificación -norte, sur- esencialmente económica. Existen otras numerosas variables a tener en cuenta. En cualquier caso el hecho es que la presión migratoria aumenta sobre los países destinatarios. Por tanto, se requieren soluciones justas y respetuosas con los derechos humanos. La problemática tiene una complejidad tremenda. No sirven las propuestas políticas de «cortar por lo sano», como la reciente realizada en España por un partido que aboga por la expulsión inmediata de varios millones de inmigrantes. Claramente se trata de un «brindis al sol», imposible en la práctica de llevar a cabo salvo que se hiciera de una manera uniforme y consensuada en toda la Unión Europea.

Así las cosas, ¿qué criterios se pueden aplicar a la gestión migratoria?

Desde mi criterio, basado en muchos años de contacto y residencia en países africanos y de oriente medio, sí creo que existan soluciones adecuadas que requieren, por supuesto, el consenso político dentro de la Unión Europea. Se trataría de combatir el tráfico de personas por parte de bandas organizadas, verdaderas mafias que operan fuera de la ley lucrándose con el transporte de emigrantes, cobrándoles, por supuesto, y muchas veces ejerciendo la violencia sobre ellos, violaciones, asesinatos en alta mar o en el desierto, etc. ¿Cómo evitarlo? Facilitando el acceso de los emigrantes a los países europeos, en estancias de tres meses al año, es decir, entrando en el espacio europeo libremente pero con unos requisitos mínimos que se dan también para obtener visados (muy difíciles de conseguir): billete de ida/vuelta, y lugar de residencia en país de destino. Ese permiso se puede realizar directamente en los pasos fronterizos. Las personas que así llegan a Europa lo hacen libremente, sin gestionar visados que generalmente se deniegan, sin tener que demostrar ingresos, sin dar explicaciones… vendrían a buscarse la vida, pero con un cierto control, incluyendo la expedición inmediata de un documento de identidad como visitante. Transcurridos los 3 meses de estancia sin encontrar trabajo o recursos para vivir (demostrables), tendrían que abandonar el país, pudiendo volver al año siguiente. Y así sucesivamente. Por supuesto, las personas que cometiesen delitos serían expulsadas inmediatamente después de cumplir la pena de prisión que dictaran los jueces y sin posibilidad de regresar.

De forma paralela, tendría que crearse un cuerpo de funcionarios especializados en la gestión migratoria y con capacidad de sancionar, además de obligar a los visitantes a realizar cursos de idioma (el propio de cada país europeo en el que se encuentren), leyes básicas y de convivencia, cultura, etc.

Por supuesto, la migración irregular e ilegal se perseguiría y se expulsaría a todas aquellas personas que llegasen a Europa vulnerando las leyes. Teniendo en cuenta la facilidad para poder entrar en territorio europeo, sería absurdo complicarse la vida en un viaje cuyo resultado sería incierto y con la incertidumbre de los peligros asociados a dichos viajes.

Se puede criticar que este sistema implicaría de facto la apertura de fronteras a todos los que quieran venir. Es verdad; pero siempre de una forma ordenada. Tampoco íbamos a tener aquí a todos los habitantes del continente africano, o de Latinoamérica, o de Oriente. Vendría más gente sí; pero de forma controlada. Muchos lo harían casi como turistas, ver a familiares, etc. Otros intentarían ganarse la vida honradamente, obtener su permiso de residencia, etc.

Evidentemente he realizado un apunte. La propuesta requeriría de leyes específicas donde se contemplen todos los supuestos, reglamentos para desarrollar las leyes, funcionarios especializados -como he dicho-, creación de infraestructuras, trabajar con los países originarios de los emigrantes, etc. Solo así se podrá solucionar un problema que se agrava cada año. Y no se va a solucionar con esas propuestas populistas ni con persecuciones ni otras acciones punitivas. Tampoco se soluciona dejando entrar a inmigrantes sin documentar, facilitándoles todo tipo de medios y muchos de ellos originando graves disturbios en los centros de acogida y en las ciudades. Esto no soluciona nada y contribuye a generar inseguridad y malestar ciudadano.

El mundo se está transformado con una rapidez nunca vista anteriormente. Son muchos los retos que tenemos por delante. De ahí la necesidad de llevar a cabo propuestas que dignifiquen al ser humano, respeten sus derechos y se busque el bienestar de todos, absolutamente todos los habitantes de la tierra, algo que se viene propugnando desde la Iglesia Católica y su doctrina social.

Publicado un informe sobre la libertad religiosa y la política de EE.UU. en la Siria post-Assad

La Comisión de Libertad Religiosa Internacional de los Estados Unidos (USCIRF, por sus siglas en inglés) publicó un informa sobre la libertad religiosa en Siria.

Libertad religiosa y política de EE.UU. en la Siria post-Assad – A finales de 2024, más de 13 años después del inicio de la prolongada guerra civil en Siria, el panorama político del país cambió drásticamente cuando una coalición de rebeldes islamistas derrocó al gobierno del presidente Bashar al-Assad. Desde entonces, la libertad religiosa sigue amenazada por diversos actores, incluidos los partidarios de las autoridades de transición, que han atacado a la población civil con ataques sectarios masivos. Esta actualización de política proporciona una visión general de las condiciones de libertad religiosa desde la caída de Assad, refinando las recomendaciones de política más recientes de la USCIRF al gobierno de los EE. UU. para abordar las condiciones de libertad religiosa en rápida evolución de Siria.

En su Informe Anual 2025, la USCIRF recomendó que el Departamento de Estado de los EE. UU. incluya a Siria en la Lista de Vigilancia Especial para los Estados infractores de graves abusos de la libertad religiosa, de conformidad con la Ley de Libertad Religiosa Internacional (IRFA). En mayo, un episodio del podcast Spotlight de la USCIRF destacó las amenazas continuas a las comunidades religiosas en la Siria posterior a Assad, y la Hoja informativa de 2022 sobre la libertad religiosa en Siria bajo HTS examinó los abusos de la libertad religiosa del grupo terrorista designado por Estados Unidos en el territorio rebelde que controlaba antes de liderar el derrocamiento del régimen de Assad.

Según la Comisión de los Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional, a finales de 2024, más de 13 años después del inicio de la prolongada guerra civil en Siria, el panorama político del país cambió drásticamente cuando una coalición de rebeldes islamistas derrocó al gobierno del presidente Bashar al-Assad. Desde entonces, la libertad religiosa sigue amenazada por diversos actores, incluidos los partidarios de las autoridades de transición, que han atacado a la población civil con ataques sectarios masivos.

(Leer el Informe)