Cuantas veces me habré sentado en estos bancos del Campo Grande de Valladolid, un impresionante espacio natural de casi doce hectáreas en el que podemos disfrutar de 70 especies vegetales y más de 30 especies de animales.
Allí leí prácticamente toda la poesía española y algunos otros libros, sin importarme la fecha del año. También meditaba y rezaba en silencio, contemplando el entorno.
El parque sigue ahí pero yo estoy lejos. Volveré, espero, y pasearé por sus caminos, me pararé a observar las aves en el estanque y soñaré con un mundo mejor…
Seguimos. Paz y bien.