“En el árbol de mis sueños” es un libro recopilatorio de seis poemarios escritos por José Nava desde 2005 a 2015. Este conjunto poético supone una etapa marcada por el intimismo, la búsqueda y el proceso de una reconstrucción vital que se hace patente en sus versos. Nos encontramos ante un poeta convulsionado por su tiempo, el cual sabe transmitir el dramatismo y el desarraigo provocado por una sociedad decadente, injusta y cruel con aquel individuo que, de la forma que sea, se desmarca de sus parámetros sociales establecidos; sin embargo, el poeta, herido, no adopta una postura vengadora, sino que, levantando una tormenta apocalíptica en su propio mundo interior, arrasa todo rastro de su identidad para renacer, como ave fénix, de entre sus propias cenizas. La trama de los seis poemarios nos presenta los referentes pragmáticos del contexto de modo casi caótico. El tiempo se mezcla en un presente que es pasado y el futuro es con anhelo cuestionado; el espacio, desdibujado, entrelaza un medio externo inhóspito, decrépito y un mundo interior hostil, sumidos ambos en una crisis metamórfica: el carbono, componente originario de la vida, se convierte en el resto omnipresente de su proceso inevitablemente destructivo; los interlocutores espectrales, increpados por la voz del poeta, adoptan una personalidad alternativa deíctica detrás del tú, de un él, del yo y el nosotros que no son siempre los mismos. La primera y segunda personas esconden a veces la voz actualizada del poeta, otras la de su álter ego, o la de un yo pasado, o en ocasiones la de un yo destructor y aniquilado; incluso, en algunos momentos, escuchamos la voz de un narrador omnisciente que adopta la misma perspectiva; pero en un momento dado aparece la sombra, la terrible sospecha de que dentro de cada uno de nosotros anida el mal y que solo enfrentándonos a él de forma directa podemos mantenerlo a raya. En un entorno arquitectónico único, Nava nos sumerge en un recorrido que atraviesa distintas estaciones donde se adivina el impacto de ciertas construcciones en el imaginario del autor. Representa, tal vez, el poemario más mistérico y difícil de interpretar, a pesar de las descripciones que nos recuerdan determinadas iglesias de la ciudad de Salamanca. Y desde tierras castellanas nos vamos al Sahara, lugar donde se opera la verdadera transformación mística. Allí, adivinamos un mundo de sensaciones que favorecen una meditación serena, solitaria y a la vez en compañía. Nava queda arrebatado por los espacios inmensos del desierto, no el que suele referirse a la soledad de todo buscador, sino el real, el geográfico, el que ocupa buena parte del continente africano, donde el poeta se rinde ante la belleza y descubre a la vez la dimensión mística que envuelve su mundo interior. Un mundo casi incomprensible donde la palabra no es necesaria y el amor emerge como el gran catalizador. De ahí que el poeta utilice versos cortos, casi al modo de haikus algunos de ellos, penetrantes, directos, profundos. La noche oscura ha pasado y llega el clarear del nuevo día.
José Nava nació en Salamanca en 1961, pero desde niño vivió y estudió en Valladolid. El temprano contacto con la naturaleza y el activismo naturalista marcaron su arraigado carácter reflexivo, despertando en él una apasionada preocupación por los temas medioambientales. Ha trabajado como consultor, profesor universitario y voluntario en ongs magrebíes. Sus conocimientos de especialista en distintos campos se hacen patentes en su extensa y variada producción de ciento cincuenta artículos y ensayos publicados hasta la fecha. Su profundo conocimiento del hombre y de la Naturaleza le ha facilitado establecer redes interdisciplinares que impregnan toda su obra de un mensaje humanista y globalizador.