África

Una reflexión sobre la infancia y la labor de la Iglesia Católica

En el Palacio Apostólico Vaticano, mientras el Papa León XIV —Robert Francis Prevost, elegido pontífice en mayo de 2025— recibía al comité de la iniciativa «From Crisis to Care» el 5 de febrero de 2026, sus palabras fueron contundentes: «La situación de los niños hoy no ha mejorado durante el último año». No eran palabras de consuelo. Eran palabras de acusación.

Mientras se pronunciaban estas palabras ante los diplomáticos vaticanos, millones de pequeños rostros permanecían en la oscuridad de una pobreza que roba sueños y apaga esperanzas. No son números fríos. Detrás de cada estadística hay un corazón que late, una inocencia que sufre, una infancia que se desmorona.

Este artículo pretende trasladar ese grito papal desde el Vaticano hasta las llanuras africanas, donde la crisis de la infancia no es una abstracción humanitaria, sino una lacra cotidiana que consume 312 millones de vidas pequeñas. Y desde allí, propone un cambio: no de palabras, sino de acciones estructuradas y financiadas.

I. El Abismo Africano: Cifras que Duelen

En África subsahariana viven tres cuartas partes de todos los niños que viven en la extrema pobreza global, más de 312 millones de menores. Esta cifra no es una metáfora: es la medida de una tragedia que transcurre en silencio mientras el mundo destina 272 mil millones de dólares anuales a presupuestos militares.

La paradoja que despierta la urgencia de León XIV es brutal en su simplicidad: la tasa de pobreza extrema infantil en África subsahariana, situada en torno al 52% en 2024, es idéntica a la de 2014. Una década. Diez años de cumbres internacionales, protocolos vacíos y promesas incumplidas. Mientras tanto, medio continente de niños vive con menos de 3 dólares diarios.

La geografía del abandono por país

  • Chad: 64% de los menores sufren al menos dos privaciones graves (educación, salud, vivienda, nutrición, saneamiento o agua).
  • Sudán, Somalia, Eritrea: Enfrentan entre 50-60% de pobreza extrema infantil en 2024.
  • República Democrática del Congo: Con 27 millones de personas necesitando asistencia humanitaria en 2024, sus niños heredan un conflicto sin fin.
  • Burundi: Convulsionado por inestabilidad política recurrente, con pobreza generalizada y malnutrición epidémica.
  • Sierra Leona, Burkina Faso: Situaciones económicas críticas agravadas por inseguridad alimentaria y falta de servicios de salud.

Privaciones multidimensionales: El desgarre de la dignidad

Más de uno de cada cinco niños de países de ingreso mediano y bajo —es decir, 417 millones— sufren privaciones graves en por lo menos cinco ámbitos fundamentales: educación, salud, vivienda, nutrición, saneamiento y agua. En África, casi la cuarta parte enfrenta tres o más privaciones simultáneamente.

Imagina a un niño que no come, que no tiene donde dormir, que no puede ir a la escuela, que no tiene acceso al agua potable. No es ficción. Es la realidad cotidiana de decenas de millones de menores africanos.

En países de ingreso bajo, el 65% de los niños no tiene acceso a un retrete adecuado, lo que perpetúa enfermedades infecciosas y condiciones de vida inhumanas. Esto no es un problema sanitario aislado. Es un indicador de un colapso moral que trasciende el continente.

II. La Explotación sin rostro: Trabajo infantil y abusos

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), África tiene la población más grande de trabajadores infantiles, con los sectores de agricultura y minería entre los peores infractores. En África subsahariana, el 40% de los niños entre 5 y 14 años de edad trabajan para sobrevivir.

En 2024, casi 138 millones de niños y niñas se encontraban sometidos al trabajo infantil a nivel mundial, y en particular, unos 54 millones realizaban trabajos peligrosos. La peor carga se concentra en África Subsahariana, donde trabajan casi dos terceras partes de la población infantil —alrededor de 87 millones—. Estos no son «trabajos ligeros».

  • Minería artesanal en la RDC: donde niños extraen coltán y oro con herramientas rudimentarias, respirando polvo que destruye sus pulmones.
  • Agricultura de subsistencia: en Burkina Faso, Níger y Chad, donde cargan agua, labran campos, nunca asisten a la escuela.
  • Trabajo doméstico de explotación: en hogares donde son abusados física y psicológicamente.

El tráfico de menores para el trabajo forzado es común por todo el continente. Familiares a menudo intercambian los niños por dinero, productos o regalos.

Esclavitud contemporánea: La sombra del conflicto

En la República Democrática del Congo, la situación alcanza extremos de crueldad. En 2024, 27 millones de personas necesitaron asistencia humanitaria debido a los conflictos, la inseguridad alimentaria, los efectos relacionados con el clima y las epidemias.

Más de 160 millones de niños y niñas realizan trabajos forzados o tareas inadecuadas para su edad en todo el mundo. En África, las preocupantes formas incluyen: trata de niños y niñas, reclutamiento de menores en conflictos armados, minería en pequeña escala, trabajo peligroso en la agricultura, explotación sexual comercial, trabajo doméstico y matrimonios forzados.

En países como Angola, Burundi, Guinea-Bissau, Liberia y Ruanda existen aproximadamente 300 mil menores soldados reclutados por conflictos internos y usados en primera línea de batalla.

Desplazamiento forzado: El desarraigo

Se estima que 120 millones de africanos se enfrentan actualmente a inseguridad alimentaria aguda, de los cuales el 80% vive en países afectados por conflictos.

Los conflictos expulsan a las familias de sus hogares. Debido a la ruptura de la estructura social y a la presencia de grupos armados, la infancia y las mujeres en la RDC son más vulnerables que nunca a la explotación, incluyendo el trabajo infantil, el abuso sexual y la trata de personas. El desplazamiento agrava estas vulnerabilidades, ya que los niños y niñas corren un mayor riesgo de ser separados de sus familias y sufrir abusos.

Casi la mitad de los niños y niñas desplazadas y refugiadas no asiste a la escuela. Esta cifra es más que un dato educativo. Es una sentencia de futuro truncado.

III. El fracaso de la acción: De la crisis al cuidado

El Papa León XIV, retomando las palabras de Francisco, enfatizó el derecho del niño «a recibir amor de una madre y de un padre», a vivir en familias protegidas. Pero mientras se pronuncian estas palabras en el Vaticano, millones de niños africanos duermen en las calles, trabajan en minas, son víctimas de trata sexual.

¿Por qué no ha mejorado nada? Porque los compromisos globales siguen siendo retórica sin presupuesto. Y porque los gobiernos africanos, aunque responsables primarios de sus pueblos, actúan sin el apoyo incondicional que necesitan de la comunidad internacional.

IV. Un plan de acción: Del grito a la acción

Si queremos transitar genuinamente de la crisis al cuidado, necesitamos más que buenas intenciones. Necesitamos decisiones políticas concretas y financiadas. Aquí están los diez pilares de lo que debe hacerse antes de 2030:

1. Inversión prioritaria en protección social

Los gobiernos africanos, con apoyo de organismos internacionales, deben implementar transferencias monetarias directas a familias vulnerables, especialmente en Burundi, Chad, RDC, Somalia y Sudán, donde más del 50% de niños viven en pobreza extrema. Los modelos de Brasil y México con transferencias condicionadas demuestran que es posible. Meta: alcanzar cobertura de protección social al 80% de menores en vulnerabilidad antes de 2030. Financiamiento: reorientar al menos el 5% del presupuesto militar global (que alcanza 272 mil millones) hacia asistencia infantil.

2. Educación obligatoria y gratuita: Arma contra la explotación

Eliminar completamente las tasas escolares en países subsaharianos. Proporcionar comidas escolares nutritivas para atraer a niños que trabajan. Construir escuelas en zonas rurales donde actualmente hay cero acceso. Capacitar y pagar salarios dignos a docentes. Meta: garantizar que el 100% de niños de 6-14 años estén escolarizados antes de 2028.

3. Inspecciones laborales y erradicación del trabajo infantil

Prohibición absoluta de menores menores de 18 años en cualquier operación minera. Inspecciones sorpresa mensuales con consecuencias legales. Crear unidades especializadas en cada país para investigar y procesar a redes de trata infantil. Penas severas (15+ años de prisión) para traficantes. Meta: reducir trabajo infantil en África subsahariana del 40% al 10% antes de 2032.

4. Fortalecimiento de sistemas de protección infantil

Crear «Brigadas de Protección Infantil» en cada distrito de países africanos de alto riesgo. Entrenar a 500 mil trabajadores sociales especializados. Establecer líneas de denuncia 24/7 con protección total del denunciante. Casas de acogida temporal para niños rescatados de explotación, con psicólogos especializados.

5. Intervención en zonas de conflicto

Desplegar «zonas de seguridad infantil» administradas por Naciones Unidas en RDC, Sudán y Somalia donde niños reciben nutrición, screening psicológico, identificación y reunificación familiar, educación temporal. Establecer tribunales especializados que juzguen reclutamiento forzado de menores y abuso sexual como crímenes de lesa humanidad.

6. Acceso al agua, saneamiento y salud

Garantizar agua potable universal antes de 2027. Construcción de 50 mil pozos en zonas rurales africanas. Tratamiento de aguas residuales en ciudades. Costo: 20 mil millones de dólares invertibles en 5 años. Cobertura universal de vacunación. Clínicas de salud materno-infantil en cada comunidad. Medicinas esenciales gratuitas.

7. Prohibición de matrimonios forzados y explotación sexual

Prohibición legal absoluta de matrimonio antes de los 18 años. Penas criminales para padres que «vendan» hijas. Espacios seguros para niñas donde aprendan sus derechos. Red de denuncia para trata sexual con recompensas a informantes. Meta: eliminar el matrimonio infantil en África antes de 2030.

8. Empoderamiento de padres, madres y cuidadores

Creación de oportunidades de trabajo digno para adultos. Programas de capacitación técnica (agricultura moderna, construcción, tecnología) para padres desempleados. Financiamiento: microcréditos sin interés para pequeños emprendimientos. El objetivo es que las familias NO necesiten que sus hijos trabajen para sobrevivir.

9. Monitoreo y rendición de cuentas transparente

Cada país debe reportar públicamente trimestralemente: número de niños rescatados, casos procesados judicialmente, avances en escolarización, acceso a servicios básicos. Organismos internacionales deben congelar ayuda a gobiernos que incumplen. Base de datos global de progreso infantil, accesible a cualquier ciudadano.

10. Cambio narrativo: Dar voz a los niños

Incluir a niños africanos en todas las decisiones que los afecten. Crear consejos de infancia en cada país donde menores expresen sus necesidades. Amplificar sus voces a través de plataformas globales. Los niños no son víctimas pasivas: son agentes de cambio. Como dijo un niño en la Cumbre de 2025: ‘Junto a vosotros queremos limpiar el mundo de cosas malas, colorearlo con amistad y respeto, y ayudaros a construir un futuro hermoso para todos’.

V. La visión cristiana: El niño como epifanía de Cristo

El fundamento teológico: Cuando tocas a un niño, tocas a Dios

La Iglesia Católica no ha llegado tarde a esta crisis por accidente. Está inscrita en el corazón mismo del Evangelio. Cuando Jesús colocó a un niño pequeño ante sus discípulos, no hacía una observación sociológica. Hacía una declaración teológica radical: «Les aseguro que si no se vuelven como niños, no entrarán en el reino de los cielos» (Mateo 18:2-3).

Más aún, advirtió con lenguaje firme: «Si alguien hace tropezar a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le ataran al cuello una piedra de molino y lo hundieran en las profundidades del mar» (Mateo 18:6). Estas no son metáforas suaves. Son advertencias de fuego divino contra quienes causen sufrimiento a la infancia.

La visión cristiana es radical porque reconoce en cada niño:

  • Una imagen de Dios: Creó Dios al ser humano a su imagen; a imagen de Dios lo creó (Génesis 1:27). Cada niño que sufre hambre en Chad, que extrae coltán en la RDC, que es vendido en matrimonio forzado en Somalia, lleva grabada en su ser la dignidad infinita de ser imagen del Creador.
  • Una encarnación de Cristo: En la tradición cristiana, el niño vulnerable es Cristo sufriente. No metafóricamente, sino en la lógica de la mística cristiana que ve en el rostro del pobre, especialmente del niño pobre, el rostro de Jesús mismo.
  • Un derecho inalienable a la vida digna: El cristianismo afirma que la vida no es un bien de consumo sino un don sagrado. Por eso, la insistencia papal en el derecho del niño ‘a recibir amor de una madre y de un padre’ no es sentimentalismo. Es la afirmación de que la familia es el primer y fundamental contexto de transmisión de esa dignidad.
  • Una vocación futura: Cada niño es una posibilidad abierta, un proyecto de santidad. Robarle educación, explotarlo, violarlo, es cometer un crimen no solo contra su presente sino contra su potencial eterno.

La Cumbre de 2025: Donde la Iglesia se mira en el espejo

El 3 de febrero de 2025, el papa Francisco inauguró una Cumbre Internacional sobre los Derechos del Niño en el Vaticano. No fue ceremonial. Fue un acto de contricción y redescubrimiento.

La Iglesia Católica había enfrentado una crisis de credibilidad devastadora: los escándalos de abuso sexual clerical en Europa, América del Norte, Australia y otros lugares habían dejado a millones cuestionándose cómo una institución que predica el amor podía albergar, proteger y silenciar a depredadores.

Pero la Cumbre de 2025 fue más allá de la autocrítica institucional. Fue una convocatoria global para que la Iglesia se reposicionara como voz profética por la infancia, especialmente en las zonas donde menos se escucha: en el África subsahariana, en los lugares donde no hay periodistas ni comisiones de investigación, solo niños que gritan en la oscuridad.

De esa Cumbre surgió la iniciativa «From Crisis to Care: Catholic Action for Children» —De la Crisis al Cuidado—, que el papa León XIV retoma ahora, con una urgencia que no admite demora.

Papa León XIV: Robert Francis Prevost y el pontificado del cuidado

Cuando León XIV fue elegido el 8 de mayo de 2025, la Iglesia Católica seleccionó a un hombre cuya biografía es ella misma un acto profético. Robert Francis Prevost nació en Chicago, Estados Unidos, pero pasó más de treinta años en Perú como misionero agustino. De 2015 a 2023, fue obispo de la diócesis de Chiclayo, una de las más pobres del Perú, donde trabajó directamente con poblaciones marginadas.

En enero de 2023, fue nombrado cardenal prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina. Esta trayectoria no es un curriculum. Es una teología vivida.

León XIV entiende que su papado ocurre en un momento donde los discursos tienen fecha de caducidad. Los niños no pueden esperar a que la retórica se convierta en acción. El sufrimiento es presente. La respuesta debe serlo también.

Esto explica una decisión notable que el portavoz vaticano Matteo Bruni anunció en enero de 2026: León XIV no viajará a Estados Unidos en 2026. Mientras el país celebra los 250 años de su independencia, el Papa ha elegido reorientar sus viajes hacia zonas de mayor sufrimiento. Está previsto que visite España, Argelia y, antes de fin de año, Perú. Esta no es una ausencia casual. Es una declaración de prioridades.

La Iglesia Católica sobre el terreno

No es retórica. La Iglesia está en África, haciendo lo que los gobiernos frecuentemente no hacen:

  • En la República Democrática del Congo: La Iglesia Católica opera centros de acogida para niños desplazados por conflictos. En Bunia, Goma y Bukavu, congregaciones religiosas mantienen orfanatos y centros de rehabilitación psicológica donde niños rescatados de grupos armados reciben atención trauma-sensible. El Cardenal Fridolin Ambongo ha sido voz profética contra la explotación minera infantil, documentando casos y presionando al gobierno a través de canales diplomáticos.
  • En Sudán y Somalia: Las congregaciones de misioneros y misioneras trabajan en zonas donde prácticamente ninguna ONG internacional opera, proporcionando clínicas móviles de salud, educación en campamentos de desplazados, y programas de rehabilitación para niños vinculados a grupos armados.
  • En Burkina Faso, Mali y Níger: Frente al avance del extremismo religioso que recluta y utiliza menores como soldados, la Iglesia Católica ha establecido redes de iglesias locales que proporcionan espacios seguros para niños, ofrecen alternativas educativas a la radicalización, y documentan abusos y crímenes contra menores.
  • En Nigeria: Donde Boko Haram causó devastación, la Iglesia Católica opera escuelas que educan a niñas, directamente contra la misión declarada del grupo terrorista. Ha rescatado y rehabilitado a cientos de menores secuestrados.

«De la Crisis al Cuidado»: Los cinco compromisos eclesiales

La iniciativa que León XIV encabeza tiene cinco pilares que merecen desagregarse:

  1. Escucha Activa de la Infancia: Cada diócesis católica en África debe crear espacios donde los niños expresen sus experiencias, necesidades y visiones. Cada parroquia en zonas de vulnerabilidad debe convocar al menos trimestralmente consejos de infancia con representación de niños trabajadores, desplazados, en riesgo.
  2. Defensa Legal Especializada: La Iglesia financia centros de abogacía para niños donde abogados católicos defienden casos de menores víctimas de explotación. En la RDC, estos centros han logrado condenas a traficantes y rescates de decenas de niños. Meta: 100 centros de abogacía infantil operando antes de 2028.
  3. Formación de Agentes de Protección: Sacerdotes, religiosas, catequistas y maestros católicos son capacitados en identificación de abuso, trauma infantil, primeros auxilios psicológicos. Capacitación obligatoria para todo clero que trabaje en contacto con menores. Cero excepciones.
  4. Redes de Acogida y Rehabilitación: A través de Aldeas Infantiles SOS, Cáritas, congregaciones religiosas y parroquias locales, la Iglesia proporciona hogares de transición, centros de salud mental especializado en trauma infantil, y programas de reintegración para explotados.
  5. Abogacía Política Profética: Obispos católicos en países africanos usan sus plataformas para exigir presupuestos dedicados a protección infantil, denunciar públicamente a políticos que perpetúan explotación, y presionar a gobiernos a ratificar convenciones internacionales. Cardenales como Fridolin Ambongo están dispuestos a enfrentar represalias. Esta es una Iglesia que no teme al poder político cuando está en juego la infancia.

La crítica necesaria: Donde la Iglesia aún falla

No es un elogio acrítico. La Iglesia Católica tiene deudas pendientes que socavan su credibilidad moral incluso cuando denuncia abusos externos:

1. Los abusos internos persisten sin resolución completa

Aunque ha habido avances en protocolos y destituciones bajo el pontificado de Francisco, continúan casos donde la jerarquía protege a clérigos acusados. La verdad incómoda es que, en 2026, aún hay procedimientos vaticanos secretos, aún hay diócesis que encubren casos, aún hay sobrevivientes aguardando justicia. Esto no es un detalle histórico. Es un presente vergonzoso que socava cualquier posición moral sobre protección infantil.

2. La lentitud institucional es peligrosa

Mientras la Iglesia delibera en comisiones vaticanas, niños sufren ahora. La urgencia que León XIV proclama debe traducirse en decisiones rápidas, no en consultas interminables. Una institución que tardó décadas en reconocer la magnitud del abuso sexual clerical no puede permitirse el lujo de la burocracia cuando está en juego la vida de niños africanos.

3. El alcance es insuficiente

Por mucho que haga, la Iglesia no puede reemplazar al Estado. Si los gobiernos africanos no asumen su responsabilidad primaria de proteger a sus ciudadanos, los esfuerzos eclesiales, aunque loables, serán parches en un dique roto. La Iglesia es un actor importante, no el actor decisivo.

4. Las tensiones doctrinales persisten

La insistencia papal en el derecho a la familia heterosexual y sus posiciones sobre sexualidad pueden verse como excluyentes. La Iglesia debe ser capaz de defender a la infancia sin usar esa defensa como pretexto para cerrar puertas a otros. Un niño que sufre tiene derecho a ser protegido, independientemente de quiénes sean sus padres o su identidad de género.

El riesgo profético de León XIV

Hay algo notablemente peligroso en lo que León XIV está haciendo. Al elevar la infancia al centro de su papado, se está colocando en una posición donde su credibilidad quedará ligada a resultados.

Si dice «la situación de los niños no ha mejorado» y luego, en su papado, no mejora significativamente, ¿cuál será la conclusión? Si convoca a «pasar de la crisis al cuidado» y dos años después los mismos millones de niños siguen en las minas, siguen siendo abusados, siguen hambrientos, entonces su papado habrá fracasado en su promesa central.

Pero esto es precisamente lo que lo hace profético. Un profeta no habla para quedar bien. Habla porque es incapaz de callar. Y se expone al fracaso.

León XIV parece entender esto. Por eso no ofrece soluciones mágicas. Ofrece un cambio de dirección, una reorientación de prioridades, un grito que debe ser escuchado en lugares de poder. El que esta iniciativa prospere o fracase no depende de él. Depende de nosotros.

VI. Síntesis: La Iglesia como actor moral, no político

Es importante aclarar: la Iglesia Católica no propone una agenda política en sentido partidario. No dice «voten por X». Dice algo más profundo: «Reorganicen sus sociedades de modo que los niños dejen de sufrir».

Esto es independiente de sistemas políticos. Un gobierno de derecha puede implementar estas acciones. Un gobierno de izquierda puede implementarlas. Lo que no puede hacer ninguno es ignorarlas y mantener legitimidad moral.

La visión cristiana de la infancia es que es un bien sagrado que antecede a cualquier ideología, cualquier sistema económico, cualquier proyecto político. La pregunta que la Iglesia hace a toda sociedad es simple: ¿cómo tratas a tus niños? Si los explotas, si los vendes, si los usas, entonces tu civilización está enferma, independientemente de cuántas cosas más hagas bien.

El papa León XIV, retomando la herencia profética de Francisco, está planteando esta pregunta no como crítica pasiva sino como llamado a acción estructurada. Y está comprometiendo a la Iglesia misma a ese cambio.

VII. Un llamado a la conciencia

En la poesía de la denuncia está la semilla de la transformación. Este artículo no es un lamento estéril. Es un acta de acusación contra la indiferencia y un llamado a la acción inmediata.

¿Cuántos años más de promesas incumplidas?

El cambio comienza cuando los gobiernos africanos, con apoyo internacional incondicional, dicen: «No hay presupuesto para nada más importante que proteger a nuestros niños». Cuando se financia la educación obligatoria. Cuando se persigue penalmente la explotación infantil. Cuando se construyen sistemas de protección que funcionan.

No es imposible. Es, simplemente, una cuestión de voluntad política y recursos asignados.

La infancia africana grita. ¿Quién escucha?

VIII. Epílogo: La hora de la acción

Las palabras del Papa León XIV resonaron en bóvedas de mármol. Ahora deben resonar en parlamentos, ministerios de educación, bancos centrales, organismos internacionales.

De la crisis al cuidado no es un lema. Es una obligación moral.

El reloj marca febrero de 2026. No tenemos tiempo para más retórica. Los niños de África merecen un futuro que no sea un reflejo de su presente de sufrimiento.

La pregunta ya no es si es posible. La pregunta es: ¿por qué no lo hemos hecho aún?

(Escrito con urgencia y compasión, para que el grito silenciado de 312 millones de menores africanos, finalmente, sea escuchado. Para que León XIV encuentre, en su pontificado, una Iglesia y un mundo dignos de sus palabras proféticas).

Bibliografía

A continuación se presentan referencias clave que documentan la crisis actual de la infancia en África y el liderazgo del Papa León XIV en la iniciativa «From Crisis to Care». Estos enlaces permiten al lector acceder directamente a fuentes primarias que validan los datos y análisis presentados en este artículo.

Pobreza Infantil Extrema en África

  1. UNICEF. (2025). ‘Más de 417 millones de niños viven en pobreza extrema y sufren graves privaciones’. Noticias ONU, 20 de noviembre de 2025.
    URL: https://news.un.org/es/story/2025/11/1540782
  2. Banco Mundial. (2025). ‘Pobreza infantil: Tendencias mundiales, regionales y de algunos países seleccionados’
    URL: https://www.bancomundial.org/es/topic/poverty/publication/child-poverty-global-regional-and-select-national-trends
  3. UNICEF. (2024). ‘Los niños y niñas son los que más sufren a causa del estancamiento en la reducción de la pobreza extrema’
    URL: https://www.unicef.org/lac/comunicados-prensa/los-ninos-y-ninas-sufren-causa-estancamiento-reduccion-pobreza-extrema-mundo

Trabajo Infantil y Explotación

  1. OIT y UNICEF. (2025). ‘El mundo no ha alcanzado su objetivo de eliminar el trabajo infantil’. Noticias ONU, 11 de junio de 2025.
    URL: https://news.un.org/es/story/2025/06/1539301
  2. UNICEF. (2025). ‘Poner fin a la pobreza infantil: Un imperativo universal’. Resumen ejecutivo – Estado mundial de la infancia 2025.
    URL: https://www.unicef.org/es/media/176341/file/SOWC-2025-executive-summary-ES.pdf

Papa León XIV e Iniciativa From Crisis to Care

  1. Vida Nueva. (2026). ‘León XIV alerta de que la situación de la infancia no ha mejorado y pide pasar de la crisis al cuidado’, 5 de febrero de 2026.
    URL: https://www.vidanuevadigital.com/2026/02/05/leon-xiv-alerta-de-que-la-situacion-de-la-infancia-no-ha-mejorado-y-pide-pasar-de-la-crisis-al-cuidado/
  2. Vatican News. (2026). ‘El Papa: Faltan progresos en la tragedia de los niños sin cuidados ni derechos’, 5 de febrero de 2026.
    URL: https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2026-02/papa-leon-discurso-comite-from-crisis-to-care.html
  3. ACI Prensa. (2026). ‘León XIV lamenta la falta de avances en la protección de los niños frente al peligro’, 5 de febrero de 2026.
    URL: https://www.aciprensa.com/noticias/121811/leon-xiv-lamenta-la-falta-de-avances-en-la-proteccion-de-los-ninos-frente-al-peligro

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