Hay personas que están absolutamente obsesionadas con la cosa política. Rumian todo el tiempo las acciones y declaraciones de los políticos y gobernantes. Leen o ven todo tipo de noticias relacionadas con esos temas, ignorando muchas veces cuestiones más importantes para su cotidiano vivir. Incluso algunos viven en el enfado continuo y permanecen obsesionados. Resulta obvio concluir que ese tipo de comportamientos deviene en problemas psicológicos de distinta índole.
No digo que el análisis socio político sea enfermizo. Todos tenemos opiniones y de una u otra forma las manifestamos y ejercemos la crítica; pero la obsesión siempre es enfermiza. La persona sana es, ante todo, alguien que no se deja dominar ni por modas, ni por eslóganes publicitarios, ni por los eventos políticos de cada día, sino que se mantiene en el centro de su ser y desde ahí canaliza y enfoca su vida
Con mis mejores deseos de paz y bien, feliz día.