Con frecuencia oímos expresiones referidas a un tercero como ¡es buena persona! Se supone que esta clasificación está basada en un criterio moral admitido por la sociedad de la que formamos parte; pero con independencia de cuestiones morales ¿qué define a la buena persona? Aquí van algunas características: -Empatía. La persona empática actúa siempre con buenas intenciones y no juzga a nadie. -Mentalidad abierta y acogedora. No siempre tenemos razón en todo. Comprender y ayudar a los demás es admitir que nosotros podemos estar equivocados y cometemos errores. – Altruismo; pero sin olvidar que en primer lugar debemos cuidarnos a nosotros mismos para poder ayudar a los demás. – Abrazar los éxitos ajenos como propios. Alegrarse. – Honradez; pero con sensibilidad. Abordar las conversaciones difíciles con amabilidad, cariño y respeto. – Ser agradecido, coherente, humilde, saber pedir perdón sin rencor… Y tú ¿eres buena persona?