Sahara

En el desierto

El desierto atrae, cautiva, reclama. Quienes han vivido en las arenas del Sahara conocen esa sensación de asedio luminoso, de presencia abrumadora que no es hostil, sino reveladora.

«Nadie en su sano juicio abandonaría jamás su comodidad en Europa para visitar un lugar tan olvidado de Dios como este», me dijo una vez Omar, un hombre que conocí camino del desierto. Quizá había algo sensato en su declaración. ¿Qué estaba haciendo realmente allí? Un lugar del que sabía muy poco pero del que había oído cosas horribles: terrorismo, esclavitud, campos minados, hambruna, inestabilidad política, guerra. Mis amigos marroquíes me habían advertido de una inquietante atmósfera social. Mis amigos europeos pensaron que había alcanzado un preocupante nivel de locura.

Sin embargo, en esas tierras difíciles, complejas y peligrosas, un puñado de personas—todos de allí salvo este servidor—logramos desarrollar programas educativos en salud materno infantil, cooperativas laborales, atención sanitaria, dinamización social. Un cuarto de siglo de servicio voluntario, desinteresado y solidario. Iniciativas de gran calado que sembraban futuro donde otros veían solo ruina.

Durante esos años, las noches en el desierto fueron mis verdaderas maestras. La noche despoja: ante ese arco galáctico, somos apenas átomos suspendidos en la escala cósmica. Y en esa pequeñez radical descubrimos algo inesperado—no la insignificancia, sino la libertad de dejar de importar. Es entonces cuando la mente se aquieta. Es entonces cuando uno puede escuchar.

Estar en el desierto es regresar. Regresar a ese núcleo donde la voluntad y el abandono no son contrarios sino gemelos. Es comprobar los límites del cuerpo y la mente, no para vencerlos, sino para atravesarlos con humildad. Es meditar sin esfuerzo, orar sin palabras, suspendido en la voluntad divina como una gota de agua en la arena.

El desierto expulsa a los egoístas, a los innobles. Solo permanece quien llega con las manos vacías y el corazón abierto. Solo se queda quien está dispuesto a ser transformado.

Autor.

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