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Enfermedad y Cuaresma: Cuando el desierto es el cuerpo
La Cuaresma nos invita al desierto: cuarenta días de despojamiento, silencio y ayuno. Es un tiempo para atravesar la aridez y descubrir, en esa sequedad, algo esencial. Sin embargo, existen quienes no eligen el desierto. El desierto los habita. Son personas cuyo cuerpo enfermo, cuya mente agotada, cuyo dolor crónico constituyen ya un desierto suficiente, y a veces excesivo. Llevo años conviviendo con el insomnio crónico, la ansiedad, el agotamiento que no se resuelve con descanso porque el descanso mismo se ha vuelto esquivo. He vivido en el Sahara, he conocido el desierto geográfico en toda su brutalidad hermosa, y puedo decir sin metáfora que el desierto interior de la…
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Donantes que marcan la diferencia: refugiados y migrantes
Hoy en día, más de mil millones de personas, aproximadamente una de cada ocho en todo el mundo, están en movimiento, impulsadas por la guerra, los conflictos, los desastres, la degradación ambiental o la inestabilidad económica. La migración y el desplazamiento son poderosos determinantes sociales de la salud y determinan cómo y si las personas pueden acceder a las condiciones de salud que necesitan para sobrevivir y prosperar. El cambio climático, reconocido como un «multiplicador de amenazas», empeora la inseguridad alimentaria, altera los medios de vida y alimenta nuevos desplazamientos. Ya sea por elección propia o por obligación, estar en movimiento es parte de la vida humana, pero para muchos…




