Diálogo Interreligioso

El Cordero que retorna a Dios: Perspectivas teológicas islámicas sobre el Sacrificio y la Entrega.

1. Introducción: hacia una teología islámica del sacrificio

La tradición cristiana ha interpretado durante dos milenios el título «Cordero de Dios» como figura central de la redención. Pero en el islam, que comparte raíces abrahámicas con el cristianismo, existe una comprensión radicalmente diferente del sacrificio, la expiación y la entrega de sí que merece ser escuchada en su propia lógica teológica.

No se trata de una mera crítica al cristianismo. Es, más bien, una articulación alternativa de cómo Dios actúa en la historia de la salvación, cómo los seres humanos se relacionan con lo divino, y qué significa realmente entregarse en obediencia. En el islam, el sacrificio que cuenta no es la sangre, sino la sinceridad de corazón, la intención pura, la sumisión consciente a la voluntad de Dios.

El presente artículo explora cómo los teólogos islámicos clásicos y contemporáneos entienden el sacrificio (qurbani), la expiación (kafarah), y la entrega de sí (tawba). Estos conceptos revelan una comprensión del «cordero»—no como víctima pasiva coercionada—sino como figura de aquella quien se entrega libremente a Dios con sinceridad radical.

2. El fundamento coránico: la negación de la expiación por sangre

2.1. La declaración explícita: Corán 22:37

El Corán afirma con claridad: «No llegará a Allah ni su carne ni su sangre, sino os llegará la piedad que hay en vosotros» (Corán 22:37). Esta es la declaración teológica fundamental del islam sobre el sacrificio. No es la sangre derramada la que importa, sino la taqwa: la conciencia de Dios, la piedad, la sinceridad de propósito.

Como explica el Sahih Muslim en su comentario sobre el Kitab al-Adahi (Libro de los Sacrificios): «La expiacíón del pecado en el islam descansa enteramente en las buenas obras de los hombres, el arrepentimiento sincero y la naturaleza perdonadora y misericordiosa de Dios. Este hecho corta la raíz de cualquier teoría de un sacrificio expiatorio».

Esta negación no es incidental. Es central. El islam rechaza explícitamente lo que la tradición bíblica del Levítico afirma: «Es la sangre la que hace expiación por el alma» (Levítico 17:11). Para la teología islámica, esta idea es no solo falsa, sino incompatible con la naturaleza justa y misericordiosa de Dios.

2.2. La raíz del problema: confusión entre símbolo y sustancia

El Corán reconoce que las culturas pre-islámicas practicaban sacrificios humanos. Los griegos, babilonios y semitas antiguos creían que el sacrificio era comunión con la divinidad, que el dios comía y bebía la sangre de la víctima. Algunos griegos incluso realizaban sacrificios humanos para expulsar el mal.

El islam viene a rectificar esta comprensión pagana. El sacrificio animal en el islam no es nunca un acto de expiación violenta. Es un símbolo de entrega consciente. Como dice el Corán: «Es un rito que establecimos para cada pueblo, para que mencionara el nombre de Allah sobre lo que le hemos provisto de animales» (Corán 22:34).

La palabra árabe qurbani procede de qurb, que significa «proximidad» o «cercanía». No significa «sacrificio sangriento», sino «acción de acercarse a Dios». Es el acto de aproximación consciente a lo divino mediante la entrega.

3. La historia de Abraham e Ismael: más allá de la sustitución

3.1. El relato coránico: prueba de sinceridad, no expiación

El Corán relata la historia de Abraham e Ismael en Sura As-Saffat (37:102-107). Allah ordenó a Abraham que sacrificara a su hijo amado. Ismael respondió: «¡Padre mío! Haz lo que se te ordena» (37:102). Ambos se sometieron con sinceridad. Cuando Abraham preparaba el sacrificio, Allah intervino: «Hemos sustituido por otro animal» (37:107).

Crucialmente, el Corán enfatiza que esta no fue una prueba para demandar sangre humana, sino para probar la sinceridad de su obediencia. Como explica el famoso hadiz: «Esto es conmemorativo de la Sunnah de tu padre Abraham».

Los teólogos clásicos han interpretado esta historia como modelo de sometimiento consciente. Al-Ghazali (1058-1111 CE), el Imam más influyente de la tradición islámica, escribió que la persona que ofrece sacrificio debe reflexionar profundamente sobre la prueba de Abraham: estar dispuesto a sacrificar «cualquier ídolo personal» —sea riqueza, status o ego— para alcanzar el agrado de Allah.

3.2. Ibn Kathir y la aceptación por sinceridad

El exegeta Ibn Kathir (1301-1373 CE), en su Tafsir (comentario coránico), enfatiza que lo crucial no es el acto físico sino la intención. Relata cómo en tiempos pre-islámicos, cuando los hermanos Habil (Abel) y Qabil (Caín) ofrecieron sacrificios, fue el de Habil quien fue aceptado. ¿Por qué? «Allah solo acepta ofertas de aquellos que demuestran taqwa—conciencia de Dios, fe sincera y pureza de intención».

Ibn Kathir añade: «El hombre que ofrece sacrificio debe mantener este hecho supremo en su mente: el motivo más importante detrás de esto es la sumisión dispuesta a Allah». El énfasis es claro: no es la carne ni la sangre la que llega a Allah, sino el estado del corazón.

4. La expiación en el islam: tawba, no sacrificio

4.1. Tawba como mecanismo central de arrepentimiento

Mientras que el cristianismo ha interpretado la cruz como expiación vicaria (el sacrificio de un inocente en lugar del culpable), el islam entiende la expiación de manera radicalmente distinta. El mecanismo de arrepentimiento en el islam es tawba: el retorno, la conversión, el arrepentimiento sincero.

La palabra tawba (توبة) procede de la raíz árabe t-w-b, que significa «girar» o «retornar». No es principalmente sentimiento, sino acción. Como explica el académico contemporáneo Zilio-Grandi en su estudio Atonement, Returning, and Repentance in Islam (2023), tawba es «un giro espacial, un hacer y no meramente un sentir».

El Corán enfatiza que la tawba genuina se acompaña siempre de islah: «rectificar, hacer amendas, reparar los daños». No es suficiente el arrepentimiento emocional; debe venir acompañado de acción correctiva (Corán 2:160, 4:146).

4.2. Los tres elementos de tawba según los teólogos clásicos

La tradición islámica ha desarrollado una comprensión sofisticada de tawba. Según los estudios clásicos de Sufismo, especialmente en el Unveiling of the Veiled de Hujwiri (circa 1072 CE) y las reflexiones de Ibn ‘Arabi (1240 CE), la tawba genuina consta de tres elementos:

Primero, el conocimiento del pecado: reconocer sinceramente la propia transgresión. No puede haber tawba sin clarividencia.

Segundo, la contrición profunda (nadm): un remordimiento genuino que surge del corazón. Pero este remordimiento no es meramente emocional; es consciente.

Tercero, la resolución firme de no repetir la transgresión. Aunque hay cierta divergencia entre los estudiosos sobre si esta resolución debe durar toda la vida o si basta el firme propósito en el momento, la tradición mayoritaria ha sostenido que basta la intención genuina al momento de arrepentimiento, reconociendo la fragilidad humana.

Importante: no hay intermediario en este proceso. La tawba es directa entre el siervo y Allah. Como afirma el Corán: «Di: ¡Oh, siervos Míos, que habéis cometido excesos contra vosotros mismos! No desesperéis de la misericordia de Allah, que Allah perdona todos los pecados» (Corán 39:53).

4.3. La enseñanza de Ibn Taymiyyah sobre la renovación espiritual

El teólogo Ibn Taymiyyah (1263-1328 CE), conocido como Shaykh al-Islam, hizo una aportación crucial a la comprensión de tawba. Argumentó que no solo se arrepiente uno de los pecados cometidos, sino también de omisiones en el deber. Para Ibn Taymiyyah, el verdadero siervo está «siempre entre una bendición que requiere gratitud y un pecado que requiere arrepentimiento».

Lo revolucionario en Ibn Taymiyyah es su enseñanza de que la tawba puede elevar la posición espiritual del penitente incluso por encima de quien no pecó. Citó ejemplos de profetas como David (Dawood), Moisés (Musa) y el mismo Adán, quienes tras tawba alcanzaron rangos más elevados ante Allah. La sinceridad en el arrepentimiento produce una madurez espiritual que la inocencia desprevenida no puede lograr.


5. Al-Ghazali y la teología del corazón en el sacrificio

5.1. La síntesis de Al-Ghazali: obediencia externa y purificación interna

Al-Ghazali, a quien se refieren como «la Prueba del Islam» (Hujjat al-Islam) y el «Renovador» (Mujaddid) del siglo V de la Hégira, ofreció una síntesis integradora de la religión islámica que reconcilió la observancia legal con la experiencia mística.

En su obra monumental Ihya’ Ulum al-Din (El Resurgimiento de las Ciencias de la Religión), Al-Ghazali enfatiza que toda acción ritual—incluido el sacrificio—debe ser una expresión de amor sincero (mahabbah) a Allah. La obediencia meramente externa, sin el corazón comprometido, es vacía.

Cuando reflexiona sobre el qurbani, Al-Ghazali insiste en que el sacrificante debe meditar profundamente sobre la disposición de Abraham a dejar ir lo más precioso. ¿Qué significa esto hoy? Significa estar dispuesto a renunciar a lo que más nos ata—nuestros ídolos personales, nuestras pretensiones, nuestro ego—en el altar de la voluntad de Allah.

5.2. El equilibrio entre el alma y los miembros

Al-Ghazali entendía la personalidad humana como compuesta de tres partes: la mente (aql), el corazón (qalb), y los miembros (jawarih). La teología y la filosofía nutren la mente; la iluminación mística nutre el corazón; pero es la Ley la que vincula los tres en armonía.

El corazón iluminado con el conocimiento de Allah «rebosa de amor», escribió Al-Ghazali, «que se expresa en servicio y sacrificio». Esto no es sacrificio violento, sino servicio amoroso. El sacrificio auténtico es la donación de sí mismo que brota naturalmente del corazón que ama a Allah.

6. Mufti Muhammad Taqi Usmani: la comprensión contemporánea

6.1. Qurbani como simbolismo del control de los impulsos

Mufti Muhammad Taqi Usmani (n. 1943), uno de los más destacados eruditos islámicos contemporáneos, ha articulado una comprensión moderna del qurbani que mantiene su profundidad teológica.

Escribe: «Qurbani reaviva la lección de sumisión total a la voluntad de Allah. Sacrificamos simbólicamente nuestros impulsos inferiores al tiempo que derramamos la sangre del animal».

Esto es crucial: lo que se «sacrifica» no es principalmente el animal, sino los impulsos egoístas del sacrificante. El animal es símbolo visible de lo que debe suceder internamente: la muerte del nafs (el yo egocéntrico) y el nacimiento de una voluntad alineada con la de Allah.

6.2. Dr. Yasir Qadhi y la integración de fe y caridad

Dr. Yasir Qadhi, uno de los estudiosos islámicos más influyentes de Norteamérica, ha señalado que el qurbani es «un recordatorio vívido de que la piedad y la caridad van de la mano en el islam».

El ritual no es solo vertical (entre el siervo y Dios), sino también horizontal (entre el siervo y la comunidad). El qurbani se distribuye en tres partes: para la propia familia, para los parientes, y para los pobres. Esta estructura refleja una verdad teológica fundamental: no puede haber relación auténtica con Allah sin solidaridad con los necesitados.

7. La merkaz de la misericordia divina: al-Rahman, al-Rah

7.1. Los nombres de Dios y el fundamento de la relación

Lo que fundamenta toda la teología islámica de la expiación no es la ley (aunque la ley importa), sino la misericordia divina. Los dos primeros atributos de Allah en el Corán son al-Rahman y al-Rahim: «El Compasivo» y «El Misericordioso».

Cada sura del Corán excepto una comienza con «Bismillah al-Rahman al-Rahim»—»En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso». Esta fórmula (basmala) aparece 113 veces. No es accidental. Significa que toda la ley islámica, todo mandamiento, toda interacción, está envuelta en y fluye de la misericordia radical de Allah.

Como explica la tradición islámica: Allah no necesita nuestros sacrificios. No es como los dioses paganos que hambrean la sangre. Allah es autosuficiente, perfecto, sin necesidad de nada. Cuando ordena el sacrificio, no lo hace porque lo necesite, sino como pedagogía espiritual para sus siervos.

7.2. El arrepentimiento como puerta siempre abierta

La teología de la misericordia islámica significa que, a diferencia del cristianismo medieval que temía un Dios vengador, el islam enseña que las puertas del arrepentimiento están siempre abiertas. Como afirma el Corán: «Di: ¡Oh, siervos Míos, que habéis obrado contra vosotros mismos! No desesperéis de la misericordia de Allah…» (39:53).

Incluso el shirk (asociar algo con Allah, el pecado más grave), puede ser perdonado si el siervo se arrepiente sinceramente. No hay penitencia vicaria, no hay víctima inocente que pague por los culpables. Cada alma es responsable de su propio arrepentimiento y su propia corrección.

8. Debate contemporáneo: teólogos islámicos que critican las religiones abrahámicas comparadas

8.1. La crítica del islam al concepto cristiano de expiación vicaria

Los estudiosos islámicos modernos han articulado con claridad por qué el islam rechaza la comprensión cristiana del sacrificio expiatorio. En el artículo académico Repentance, Redemption, & Salvation: An Islamic Framework (Yaqeen Institute, 2024), se argumenta:

«La deificación de Jesús como medio de expiación y salvación para los pecados humanos, introducida a la teología cristiana por el apóstol Pablo, es definida en el islam como shirk (asociar algo con Allah), el peor de los pecados».

¿Por qué? Porque implica que Allah no puede perdonar directamente, que necesita un intermediario sacrificial, que un inocente debe sufrir en lugar del culpable. Todo esto contradice la naturaleza justa y misericordiosa de Allah según la revelación islámica.

8.2. Diferencia teológica fundamental

La diferencia entre el islam y el cristianismo (al menos en su forma clásica) es profunda:

En el cristianismo: La salvación requiere una víctima inocente cuya sangre pague la deuda de pecado. Sin derramamiento de sangre no hay perdón (Hebreos 9:22).

En el islam: La salvación requiere sinceridad del corazón, arrepentimiento genuino y acción correctiva. No hay intermediario; cada persona se relaciona directamente con Allah. No hay deuda de sangre; hay deuda de obediencia y gratitud.

9. El qurbani hoy: entre ritual y transformación espiritual

9.1. La práctica contemporánea del sacrificio

Millones de musulmanes en todo el mundo participan en el qurbani cada Eid al-Adha (el 10º día de Dhul-Hijjah, el último mes del calendario islámico lunar). Según la mayoría de eruditos, es una «Sunnah mu’akkadah» (práctica muy recomendada), aunque algunos (como los juristas Hanafis) la consideran obligatoria (wajib).

Lo significativo es que el significado del ritual ha permanecido constante durante 1.400 años. Como escriben las autoridades en Islam 365: «Qurbani reaviva la lección de sumisión total a la voluntad de Allah». No es un acto de apaciguamiento de una divinidad colérica. Es un recordatorio de la disposición de Abraham y, por extensión, de toda persona a someterse completamente a Allah.

9.2. La distribución: una teología de justicia

El qurbani tiene una estructura clara de distribución:

  • Una tercera parte para la propia familia
  • Una tercera parte para parientes pobres
  • Una tercera parte para los necesitados en general

Esta estructura refleja una verdad teológica: la relación con Dios no puede ser únicamente vertical (mística); debe expresarse horizontalmente en solidaridad con los marginados. Como afirma el Dr. Yasir Qadhi: es «un recordatorio vívido de que la piedad y la caridad van de la mano en el islam».

10. Síntesis: hacia una comprensión integradora

10.1. Lo que el islam y el cristianismo comparten

Ambas tradiciones entienden que:

  • Existe una distancia entre lo humano y lo divino que debe ser sanada
  • Esta sanación requiere entrega sincera
  • La verdadera piedad transforma el corazón y produce justicia
  • Dios es misericordioso, pero también justo

10.2. Lo que diverge

Pero difieren crucialmente en cómo se produce la sanación:

AspectoCristianismoIslam
MecanismoSacrificio expiatorio (sangre)Arrepentimiento y enmienda (tawba)
IntermediarioNecesario (Cristo)Innecesario (relación directa)
BasisDeuda de culpaResponsabilidad personal
ResultadoPerdón transferidoPerdón condicional a sinceridad

10.3. El «cordero de Dios» reinterpretado

Desde la perspectiva islámica, el «cordero de Dios» no es una víctima propiciatoria, sino un símbolo de entrega libre y consciente a la voluntad divina. Es la figura de quien, como Abraham, está dispuesto a soltar lo más precioso—sin violencia, sin coacción, sin demanda de sangre—para demostrar que el amor a Dios supera cualquier otro apego.

El cordero, en la teología islámica, es agente, no víctima pasiva. Se entrega libremente. Y esa libertad en la entrega es lo que transforma.


11. Conclusión: la lección del cordero a través de las tradiciones

La teología islámica del sacrificio ofrece una provocación importante a la comprensión cristiana. No rechaza la noción de que el sacrificio—entendido como donación de sí—es central a la fe. Lo que rechaza es que esa donación deba ser forzada, que requiera una víctima inocente, que demande sangre como precio de la misericordia divina.

En su lugar, propone una alternativa igualmente profunda: que la verdadera expiación surge cuando la persona se convierte sinceramente (tawba), repara los daños (islah), y se reorienta hacia la obediencia gozosa. Este es el «sacrificio» que Allah realmente valora: no la carne, no la sangre, sino el corazón que retorna.

Los teólogos islámicos—desde Al-Ghazali hasta Ibn Taymiyyah, desde Ibn Kathir hasta los eruditos contemporáneos—han mantenido esta comprensión con notable consistencia. Es una lectura del sacrificio que coloca a Dios como fundamentalmente misericordioso, a los seres humanos como responsables de su propio retorno, y la entrega no como imposición violenta sino como acto libre de amor.

En este sentido, el «cordero de Dios» islámico es, paradójicamente, más libre que el cristiano. No es víctima coercionada, sino agente voluntario que se aproxima a Dios con sinceridad. Y esa aproximación—esa qurbani, esa cercanía buscada—es lo que transforma al corazón y reconcilia al siervo con su Señor.


Bibliografía

Fuentes Coránicas y Hadith

  • El Corán, con especial referencia a las Suras: 22:34-37 (sobre el sacrificio), 37:102-107 (Abraham e Ismael), 39:53 (puerta del arrepentimiento)
  • Sahih Muslim, Libro 22: Kitab al-Adahi (Libro de los Sacrificios)
  • Sunan al-Tirmidhi, sobre Qurbani
  • Sunan Abu Dawud, sobre sacrificio

Teólogos e Intérpretes Clásicos

  • Al-Ghazali, Abu Hamid Muhammad ibn Muhammad (1058-1111 CE). Ihya’ Ulum al-Din (El Resurgimiento de las Ciencias de la Religión). Ediciones Dar al-Kutub al-Ilmiyya (múltiples ediciones).
    • Específicamente, sus reflexiones sobre la purificación del corazón y la intención sincera en los actos de adoración.
  • Ibn Kathir, Ismail ibn Umar (1301-1373 CE). Tafsir Ibn Kathir (Comentario Coránico Completo). Ediciones Dar al-Kutub al-Ilmiyya.
    • Especialmente su exégesis de Sura 37 (Abraham e Ismael) y Sura 22 (sobre el sacrificio).
  • Ibn Taymiyyah, Shaykh al-Islam Ahmad ibn Abd al-Halim (1263-1328 CE). Diversos tratados sobre Tawba (arrepentimiento), jurisprudencia del sacrificio, y teología.
    • Referencia: Qa’ida Jalila fi al-Tawassul wa al-Wasilah y sus fatwas sobre la naturaleza del sacrificio.
  • Ibn ‘Arabi, Muhammad ibn Ali (1165-1240 CE). Al-Futuhat al-Makkiyah (Las Conquistas Mecanas). Ediciones Dar al-Kutub al-Ilmiyya.
    • Para la comprensión sofisticada de tawba como movimiento dialéctico entre la tawba humana y la divina.
  • Hujwiri, Ali ibn Uthman (d. circa 1072 CE). Kashf al-Mahjub (Unveiling of the Veiled). Traducción al inglés por R. A. Nicholson, Gibb Memorial Trust, 1959.

Estudiosos Contemporáneos Islámicos

  • Usmani, Mufti Muhammad Taqi (n. 1943). An Approach to the Qur’anic Sciences. Dar al-Isha’at, 1999.
    • Y sus innumerables fatwas y escritos sobre la naturaleza del qurbani y la intención en la adoración.
  • Qadhi, Dr. Yasir (n. 1970). Múltiples seminarios y artículos sobre qurbani y su significado contemporáneo disponibles en línea.
  • Yaqeen Institute for Islamic Research. Repentance as a Way of Life: Islam, Spirituality, & Practice. Documento académico, 2024.
    • Y Repentance, Redemption, & Salvation: An Islamic Framework. Documento académico, 2024.

Estudios Académicos Occidentales sobre Teología Islámica

  • Griffel, Frank. The Philosophical Theology of al-Ghazali. Oxford University Press, 2009.
    • La obra más autorizada en inglés sobre el pensamiento de Al-Ghazali.
  • Griffel, Frank. The Formation of Post-Classical Philosophy in Islam. Oxford University Press, 2021.
    • Para contextualizar a Al-Ghazali en la tradición intelectual islámica.
  • Interenet Encyclopedia of Philosophy. Entrada sobre «Al-Ghazali». Accesible en: https://iep.utm.edu/al-ghazali/
  • Stanford Encyclopedia of Philosophy. Entrada sobre «al-Ghazali». Accesible en: https://plato.stanford.edu/entries/al-ghazali/
  • Zilio-Grandi, Irene. Atonement, Returning, and Repentance in Islam. Religions, Vol. 14, No. 2, 2023.
    • Estudio académico comprehensivo sobre los mecanismos de expiación en el islam.
  • Denny, Frederick M. An Introduction to Islam. Macmillan, 1994.
    • Para contexto general sobre la práctica del qurbani y su significado histórico.

Fuentes en Línea Especializadas

  • Islam 365. Qurbani (Sacrificial Slaughter) Guidelines and Meaning.
    • Recurso educativo contemporáneo con referencias a eruditos medievales.
  • Yaqeen Institute for Islamic Research. Múltiples artículos sobre arrepentimiento, salvación y relación con lo divino. Accesible en: https://yaqeeninstitute.org/
  • Zakat Foundation of America. Información sobre la práctica contemporánea del qurbani y su significado teológico. Accesible en: https://www.zakat.org/
  • Islamic Relief Worldwide. Recursos sobre qurbani, regulaciones jurídicas (fiqh) y sabiduría espiritual. Accesible en: https://islamic-relief.org/qurbani/

Nota sobre las Fuentes

Los teólogos islámicos clásicos (Al-Ghazali, Ibn Kathir, Ibn Taymiyyah) no escribieron libros monográficos sobre una «doctrina del sacrificio» como lo haría un teólogo occidental. Su pensamiento está disperso en:

  • Tafsir (comentarios coránicos exhaustivos de cientos de páginas)
  • Fatawa (dictámenes jurídicos y teológicos sobre cuestiones específicas)
  • Obras sistemáticas sobre jurisprudencia (fiqh) y creencia (aqida)
  • Escritos sufíes sobre purificación del corazón (tasfiya al-qalb)

Por ello, las referencias provienen de múltiples fuentes, pero todas están respaldadas por autoridades reconocidas en la tradición islámica. Los académicos occidentales citados (Griffel, Zilio-Grandi, etc.) han pasado décadas estudiando estos textos originales en árabe clásico y ofrecen síntesis rigurosas de las posiciones teológicas islámicas.

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