El pasado 1 de marzo comenzó el mes de Ramadán, obligatorio durante 29 ó 30 días para todos los musulmanes. Se trata de un tiempo de ayuno, oración y meditación.
Si el ayuno permite que el organismo elimine todo lo que es inútil para el cuerpo y contribuye a prevenir enfermedades, es también la oportunidad de hacer un balance existencial y aprender mucho sobre el autocontrol, la solidaridad y la auto disciplina.
El ayuno también fomenta la fraternidad. La abundancia de alimentos, bebidas y los muchos pequeños placeres terrenales a menudo hacen olvidar que algún día pueden escasear. Se ordenó el mes de Ramadán para despertar conciencia y un recordatorio.
Es un llamamiento al altruismo y a la solidaridad. Feliz y bendecido mes a todos los musulmanes.