He vivido en el Sáhara. Allí aprendí el valor del presente, el peso del silencio, la levedad de lo que creemos importante. Escribo desde ese lugar. No para enseñar ni convencer, sino como testimonio de un camino que sigue abierto. Un camino donde la contemplación cristiana y la mística islámica no se contradicen, sino que se reconocen. Este sitio es el hogar de mi obra. Todo lo que aquí encontrarás es gratuito y libre.
Gracias por su visita.